
Ciudad de México. Los exportadores mexicanos de ganado en pie acumularon pérdidas estimadas en 592 millones de dólares durante los últimos 14 meses, como consecuencia del cierre de la frontera de Estados Unidos debido a la presencia del gusano barrenador del ganado.
De acuerdo con un análisis del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), durante ese periodo dejaron de exportarse un millón 974 mil cabezas de ganado, lo que obligó a muchos productores a comercializar sus animales en el mercado nacional a precios inferiores a los que habrían obtenido en el mercado estadounidense.
Ante este panorama, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne) y el GCMA calificaron como positiva la decisión de Estados Unidos de reabrir de manera gradual la frontera para las exportaciones de bovinos mexicanos a partir del 24 de agosto.
El cierre de los cruces fronterizos inició por las medidas sanitarias implementadas para evitar la propagación del gusano barrenador, plaga que afecta principalmente al ganado bovino y que motivó restricciones comerciales entre ambos países.
Aunque la exportación de ganado en pie se vio severamente afectada, el sector destacó que el aumento en las exportaciones de carne de res ayudó a reducir el impacto económico. Entre enero y junio, México exportó productos cárnicos a Estados Unidos por un valor de mil 618 millones de dólares.
El GCMA señaló que el bloqueo también tuvo efectos en el mercado estadounidense, ya que disminuyó el suministro de ganado para los corrales de engorda, reduciendo la producción de carne y elevando los precios del ganado y de diversos cortes.
Por su parte, el CNA reconoció el trabajo de la Secretaría de Agricultura y del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para controlar el brote mediante acciones de vigilancia y combate, así como la coordinación técnica con las autoridades sanitarias de Estados Unidos.
El organismo también destacó los avances en la habilitación de una planta para la producción de moscas estériles, estrategia considerada clave para acelerar la contención y eventual erradicación del gusano barrenador en el país.



