
BARRANQUILLA, Colombia.- Los ciudadanos mexicanos Sophia Mourra Lozano, conocida como “La Patrona”, y Adolfo Paulin González, alias “Pau”, fueron reportados como capturados en Colombia por su presunta participación en una red dedicada al tráfico internacional de cocaína.
De acuerdo con el material disponible, ambos serían considerados enlaces entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Clan del Golfo, organización criminal con presencia en territorio colombiano. Las autoridades los habrían investigado por coordinar la logística de cargamentos enviados desde la costa del Caribe hacia México, Estados Unidos y Europa.
Sin embargo, el reporte sitúa la detención el 28 de octubre de 2026, una fecha cuya cronología debe ser revisada y confirmada antes de presentar el caso como un hecho plenamente verificado. El material tampoco incluye comunicados oficiales, documentos judiciales o declaraciones directas que permitan corroborar de manera independiente todos sus señalamientos.
¿Quiénes son “La Patrona” y “Pau”?
Sophia Mourra Lozano y Adolfo Paulin González son identificados en el informe como ciudadanos mexicanos que presuntamente permanecieron varias semanas en Barranquilla para supervisar operaciones relacionadas con el traslado de droga.
Según esa versión, los dos habrían ocupado posiciones de confianza dentro de la relación establecida entre el CJNG y el Clan del Golfo. Entre sus supuestas funciones se encontraban gestionar acuerdos, vigilar cargamentos y coordinar las rutas utilizadas para llevar cocaína desde Colombia hasta diferentes mercados internacionales.
El reporte sostiene que su presencia en Colombia respondía al interés de reforzar la colaboración entre estructuras criminales locales y grupos mexicanos. No obstante, estos señalamientos deberán ser acreditados ante las instancias judiciales correspondientes y no constituyen por sí mismos una sentencia.
¿Por qué eran buscados?
La investigación citada atribuye a “La Patrona” y “Pau” un papel central en la logística del narcotráfico transnacional. Los cargamentos supuestamente eran enviados desde la costa colombiana mediante lanchas rápidas, conocidas como “go fast”, y a través de la contaminación de buques comerciales.
Costa Rica habría sido utilizada como punto intermedio de almacenamiento y redistribución. Desde ese país, la droga presuntamente continuaba hacia México, Estados Unidos y Europa. El fraccionamiento de los cargamentos habría permitido reducir las pérdidas en caso de una incautación.
El material identifica el operativo con el nombre de “Lanza Roja” y señala la participación de la Policía Nacional de Colombia, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, la Fiscalía colombiana y el FBI. También afirma que durante la operación fue frustrado el envío de una tonelada de cocaína con destino a Estados Unidos.
Además, atribuye a la misma red cargamentos que sumarían 15 toneladas de cocaína incautadas en aguas internacionales desde 2024. Tanto estas cantidades como la participación concreta de las instituciones mencionadas requieren respaldo mediante información oficial.
El esquema atribuido a la red
Según la versión difundida, el Clan del Golfo se encargaba de producir la droga en laboratorios ubicados en áreas rurales de Colombia y trasladarla posteriormente hasta la costa caribeña. Ahí, los presuntos enlaces mexicanos supervisaban su embarque y organizaban el recorrido internacional.
Una vez que los cargamentos llegaban a territorio mexicano, el CJNG presuntamente asumía su distribución hacia otros destinos. El sistema habría utilizado diversas rutas y métodos de ocultamiento para evadir la vigilancia de las autoridades.
Situación jurídica pendiente de confirmación
El reporte indica que los detenidos fueron trasladados a Bogotá y puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación con fines de extradición a Estados Unidos. Los delitos mencionados son concierto para delinquir y tráfico de drogas.
Por tratarse de acusaciones penales, Sophia Mourra Lozano y Adolfo Paulin González deben ser considerados inocentes mientras no exista una resolución judicial en su contra. Su posible extradición dependería de los procedimientos legales y de las solicitudes formales presentadas ante las autoridades colombianas.
La información disponible permite conocer los señalamientos generales, pero las inconsistencias cronológicas y la ausencia de documentación oficial obligan a mantener cautela. La captura, las cantidades aseguradas y la situación jurídica de ambos mexicanos deberán confirmarse con las autoridades competentes.



