Bill Gates asegura que la era de la IA marcará uno de los momentos más turbulentos de la historia – El Canal de las Noticias Digital
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Bill Gates asegura que la era de la IA marcará uno de los momentos más turbulentos de la historia

El cofundador de Microsoft anticipó una transición de hasta 20 años, marcada por el desplazamiento laboral, la capacitación de trabajadores y el avance de robots humanoides.

Bill Gates, quien participó de manera directa en la revolución informática y el crecimiento de la era digital, advirtió que la expansión de la inteligencia artificial podría representar una ruptura inédita para la humanidad. El cofundador de Microsoft considera que esta tecnología transformará industrias completas en un periodo mucho menor al de anteriores cambios económicos.

En un ensayo publicado en su sitio oficial durante agosto, Gates comparó el avance de la IA con la transición de las labores agrícolas hacia el trabajo de oficina, un proceso que necesitó varias generaciones para consolidarse. La diferencia, señaló, es que ahora la tecnología tiene capacidad para sustituir tareas vinculadas con la cognición humana.

Según su análisis, sectores como el derecho, la medicina, la atención a clientes, la programación y la manufactura podrían experimentar cambios profundos a lo largo de una década. Gates describió a la inteligencia artificial como un posible factor de igualdad, pero también como una fuente de injusticia para especialistas que podrían perder repentinamente el sustento construido tras años de preparación.

Una transición laboral de hasta 20 años

Durante una participación en el pódcast Decoder, el empresario explicó que una de sus principales preocupaciones es el periodo necesario para que la sociedad asimile el desplazamiento del empleo provocado por la automatización.

“Mi gran preocupación es este período de transición de 20 años, en el que habrá ganadores y perdedores y mucha disrupción”, afirmó. En ese escenario, millones de trabajadores tendrían que adquirir nuevas capacidades para encontrar un lugar dentro de un mercado laboral reorganizado por la tecnología.

Gates sostuvo que incluso con una planeación adecuada será difícil evitar un periodo de turbulencia comparable con los mayores procesos de transformación registrados por la humanidad. También reconoció que la transición podría ocurrir en menos tiempo, lo que aumentaría la presión sobre empleados, empresas y gobiernos.

Como referencia, recordó que las computadoras personales necesitaron más de 15 años para convertirse en herramientas habituales dentro de los centros de trabajo. A su juicio, el impacto de ese cambio fue más moderado que el previsto con los actuales modelos de inteligencia artificial.

Los empleos de oficina sentirían primero el impacto

De acuerdo con Gates, los puestos administrativos y de oficina serían los primeros en enfrentar una transformación significativa. Actividades como soporte telefónico, ventas por teléfono y contabilidad podrían ser realizadas por sistemas de IA de una forma considerablemente más barata, rápida y precisa.

Posteriormente, el cambio alcanzaría a sectores manuales e industriales mediante la combinación de inteligencia artificial y robots humanoides. Gates planteó que, si no existe una decisión colectiva para frenar el avance, podrían desarrollarse máquinas capaces de construir viviendas, cultivar alimentos y participar en procedimientos quirúrgicos.

Las estimaciones citadas sobre la convergencia entre la robótica humanoide y la IA varían entre dos y ocho años. Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre la rapidez de su adopción comercial y sobre las regulaciones que acompañarán su despliegue.

El valor humano del trabajo

Gates también destacó que el empleo no solamente proporciona ingresos. La actividad laboral, explicó, ofrece objetivos, estabilidad psicológica y relaciones sociales. Por ello, consideró necesario preservar espacios para las personas en profesiones donde la empatía y la interacción humana sean centrales.

Entre esas actividades mencionó el cuidado infantil, la cocina, las expresiones artísticas y el deporte, aun cuando las máquinas llegaran a desempeñar algunas de esas tareas con mayor eficiencia. El planteamiento abre una discusión sobre qué funciones debería reservar la sociedad para los seres humanos.

Otros empresarios han anticipado jornadas laborales más cortas ante el avance tecnológico. Jeff Bezos y Jamie Dimon han hablado de semanas de trabajo reducidas, mientras que Elon Musk ha planteado que trabajar podría volverse opcional y ha defendido la posibilidad de una renta básica universal.

Riesgos antes de una posible abundancia

Antes de cualquier escenario de prosperidad, Gates prevé costos inmediatos. En un plazo de dos o tres años podrían aumentar los ciberataques y las presiones sobre el mercado laboral, con consecuencias negativas para distintos sectores.

Sam Altman también ha reconocido que el desarrollo tecnológico puede producir beneficios amplios, aunque durante el proceso se rompan estructuras existentes. La preocupación compartida es que autoridades y legisladores todavía no dimensionan por completo la escala de una transformación que ya comenzó.

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