
MADRID, España.— La Policía española detuvo en Tánger, Marruecos, al presunto líder de una de las mayores organizaciones dedicadas al tráfico de hachís en España y a su distribución en otros países europeos. El sospechoso, identificado por las autoridades con el alias de “El Moreno”, permaneció prófugo durante siete meses.
El hombre, también señalado como “el tigre del hachís”, fue localizado el 8 de octubre y arrestado en cumplimiento de una orden internacional de detención. La captura fue posible gracias a la cooperación policial y judicial entre España y Marruecos, de acuerdo con la información difundida sobre el operativo.
El acusado se habría marchado de su vivienda en La Moraleja, una urbanización de lujo ubicada en Madrid, poco antes de que la Policía Nacional detuviera a una parte importante de la presunta cúpula criminal. Actualmente permanece en una prisión marroquí, mientras las autoridades tramitan su extradición a España.
Su arresto cerró la fase más reciente de una macrooperación que dejó 86 detenidos, 18 de los cuales ya se encuentran en prisión. Durante las acciones fueron aseguradas 10.8 toneladas de hachís y más de 21.8 kilogramos de marihuana.
La investigación está a cargo de la Sección de Instrucción, Plaza 1, de la Audiencia Nacional y continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones. A los involucrados se les atribuyen presuntamente delitos de pertenencia a una organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
Una red coordinada mediante mensajes encriptados
Las pesquisas comenzaron a principios de 2025, cuando los agentes detectaron que los presuntos responsables utilizaban plataformas de mensajería encriptada para coordinar sus actividades. Desde esas aplicaciones gestionaban el ingreso de hachís por las costas españolas y su posterior traslado hasta Madrid.
En la capital, la droga era escondida en las denominadas “guarderías”, viviendas rentadas o propiedades localizadas en urbanizaciones residenciales que aparentemente no despertaban sospechas. Esos inmuebles servían para almacenar los cargamentos y dividirlos en cantidades menores destinadas a otros distribuidores.
Una de las primeras incautaciones importantes ocurrió en una vivienda del barrio madrileño de Las Tablas, presuntamente gestionada por socios del principal investigado. En ese lugar fueron encontradas más de 2.1 toneladas de hachís.
Después de que el supuesto líder escapó durante una primera oleada de detenciones, los agentes concentraron sus acciones en los proveedores, transportistas, inmuebles y almacenes que mantenían en funcionamiento la estructura.
Desmantelan siete puntos de almacenamiento
En un domicilio situado en las afueras de Madrid fueron asegurados más de 960 kilogramos de hachís y 12 kilogramos de cogollos de marihuana. En otra vivienda de Sanchinarro, los investigadores localizaron una tonelada adicional.
El mayor cargamento fue encontrado dentro de una nave industrial en Silla, Valencia, donde había 4.6 toneladas de hachís preparadas, presuntamente, para su traslado a Madrid. Otro de los puntos intervenidos fue un ático en el barrio de El Cañaveral.
La fase final incluyó 13 entradas y registros en Madrid y Guadalajara, con un saldo de 29 arrestos. En total fueron desmantelados siete puntos de almacenamiento distribuidos entre Madrid, Guadalajara y Valencia.
De acuerdo con los investigadores, el presunto líder negociaba con proveedores en Marruecos, planeaba los transportes marítimos y terrestres, adquiría vehículos e inmuebles y coordinaba a quienes recogían, trasladaban, custodiaban y distribuían la droga.
Investigan el presunto lavado de ganancias
La organización habría utilizado créditos fraudulentos tramitados mediante prestanombres, vehículos de lujo, propiedades, facturas falsas de empresas pantalla y nóminas ficticias para dar una apariencia legal a sus ganancias.
El principal acusado figuraba desde hacía años como empleado de una compañía de artes gráficas y recibía mensualmente más de 5 mil euros netos, aunque, según la investigación, no realizaba una actividad laboral efectiva.
La operación comprendió 33 registros: 23 en Madrid, siete en Guadalajara, dos en Málaga y uno en Valencia. También fueron aseguradas dos armas largas, cuatro armas prohibidas, 25 vehículos, 15 relojes de lujo y cerca de 466 mil euros.
De los 86 detenidos, 65 fueron arrestados en Madrid, 10 en Guadalajara, cinco en Valencia, tres en Málaga y uno en cada una de las provincias de Burgos, Almería y Gerona.



