
Canatlán, Durango.— Un joven de 18 años fue señalado de intentar asfixiar a su hermana de 11 luego de que la menor se negara a prestarle un teléfono celular, en un caso de violencia familiar ocurrido dentro de una vivienda del municipio de Canatlán.
La Fiscalía General del Estado de Durango informó que tomó conocimiento de lo sucedido y comenzó las diligencias para esclarecer el caso y establecer las posibles responsabilidades legales. Hasta el momento no se ha informado sobre la detención del joven señalado.
De acuerdo con la información disponible, la agresión ocurrió durante la mañana de un domingo 25 de octubre en un domicilio ubicado en la calle Cuauhtémoc, en la colonia San Diego. El reporte original no precisa el año en el que sucedieron los hechos.
Discusión habría comenzado por un teléfono celular
La madre de los dos jóvenes, una mujer de 37 años, relató a las autoridades que su hijo le pidió un teléfono celular a la niña. Cuando ella se negó a entregárselo, el joven presuntamente reaccionó de forma violenta.
Según el testimonio proporcionado a los agentes, el señalado sujetó con fuerza a su hermana por el cuello, lo que le dificultó respirar. La madre intervino ante la situación, solicitó el apoyo de un familiar y se comunicó con el número de emergencias 911 para pedir la presencia de los cuerpos de auxilio.
Técnicos en urgencias médicas de la Cruz Roja Mexicana acudieron al domicilio y brindaron atención prehospitalaria a la víctima. Debido a las lesiones que presentaba, la menor fue trasladada al Hospital Integral de Canatlán para una valoración médica.
Menor fue trasladada a un hospital
En el hospital, el personal médico diagnosticó a la niña un esguince cervical de primer grado, lesión que habría sido provocada por la presión ejercida sobre su cuello durante la agresión.
Alrededor de las 11:30 horas, trabajadores del hospital notificaron a las autoridades ministeriales sobre el ingreso de la menor. Elementos de la Policía Investigadora de Delitos acudieron al nosocomio para conocer las circunstancias del caso y entrevistar a la madre.
Durante la conversación con los agentes, la mujer declaró que desconocía el paradero de su hijo después de la agresión. También señaló que no sería la primera ocasión en que el joven presenta comportamientos violentos.
La madre relacionó esas conductas con un posible consumo de sustancias adictivas. Sin embargo, la información difundida no incluye pruebas periciales o médicas que confirmen esa versión, por lo que deberá ser revisada como parte de la investigación.
Fiscalía investiga la agresión familiar
Los agentes orientaron a la madre para presentar la denuncia formal ante el Ministerio Público. La Fiscalía estatal señaló que se inició una carpeta de investigación con el propósito de esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.
No se ha dado a conocer si existe una orden de localización o alguna medida cautelar contra el joven. Tampoco se informó si la niña requirió hospitalización prolongada o si fue dada de alta después de recibir atención.
Las autoridades deberán integrar las declaraciones, los reportes médicos y las actuaciones de los cuerpos de emergencia. Mientras concluye la investigación, cualquier responsabilidad atribuida al joven tendrá que ser determinada por las instancias competentes y bajo el principio de presunción de inocencia.
Por tratarse de una víctima menor de edad, su identidad debe permanecer reservada para proteger sus derechos y evitar cualquier forma de revictimización.



