
GUAYAQUIL, Ecuador.- Los minutos posteriores a la muerte del padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari estuvieron marcados por la conmoción de los feligreses que asistían a la misa durante la cual una cruz de madera se desprendió y cayó sobre el sacerdote.
De acuerdo con los testimonios difundidos sobre el caso, las personas presentes intentaron reaccionar ante el accidente mientras esperaban la llegada de los servicios de emergencia. Una testigo aseguró que la ambulancia tardó aproximadamente 30 minutos y que el religioso ya había fallecido cuando el personal arribó al templo.
El material de referencia sitúa el accidente el sábado 17 de octubre de 2026, en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil. Sánchez Molinari, de 52 años, celebraba la eucaristía cuando la estructura colocada detrás del altar se desprendió y lo golpeó.
La ceremonia era transmitida en vivo, por lo que el momento quedó registrado en imágenes que posteriormente comenzaron a circular en redes sociales. Hasta el momento señalado en los reportes, las autoridades eclesiásticas esperaban una evaluación técnica para determinar qué ocasionó el desprendimiento.
Testigos relatan los momentos posteriores
Carmen Morán, feligresa que acostumbraba asistir a las celebraciones encabezadas por Sánchez Molinari, presenció el accidente. Según su testimonio, publicado por el diario ecuatoriano El Universo, la cruz habría estado sujeta a la pared mediante dos pernos y uno de ellos podría haberse aflojado.
Esta versión corresponde a la apreciación de una testigo y no a una conclusión técnica. La causa del accidente no había sido establecida públicamente, por lo que será necesario esperar el resultado de la revisión anunciada por la Arquidiócesis de Guayaquil.
Morán también recordó el impacto que tuvo el sacerdote entre quienes acudían a escucharlo. Al hablar de su labor pastoral, afirmó que su palabra “salvó a muchas personas”, en referencia al acompañamiento que brindaba a los integrantes de la comunidad.
Otra residente del sector, identificada únicamente como Andrea, señaló que también se encontraba en el lugar. Según su relato, la ambulancia tardó alrededor de media hora en llegar y para entonces el párroco ya había muerto. Andrea acostumbraba acudir a las celebraciones acompañada de Inés, una mujer de 76 años que también asistía habitualmente a las misas.
La comunidad despidió al sacerdote en el templo
Al día siguiente del accidente, los feligreses regresaron a la iglesia para despedir a Sánchez Molinari y recordar su trayectoria de 15 años como sacerdote. El domingo 18 de octubre fueron celebradas dos eucaristías en su memoria.
El féretro permaneció frente al altar del mismo templo donde ocurrió el accidente. A las ceremonias acudieron integrantes de la comunidad, sacerdotes y representantes de la Iglesia procedentes de otras localidades, entre ellas Vinces y Manta.
La primera misa fue presidida por John Kwamevi Cudjoe, obispo auxiliar de Guayaquil, quien recordó que Sánchez Molinari murió mientras desempeñaba su ministerio. Durante la homilía también fue leído un mensaje de condolencias enviado por Luis Cabrera Herrera, cardenal y arzobispo de Guayaquil.
“Patricio vivió haciendo el bien y murió entregando todo”, expresó Cudjoe durante la reflexión dedicada a la vida y el servicio pastoral del sacerdote.
Alexandra, otra feligresa habitual, destacó la cercanía del párroco con los habitantes del sector. También recordó su interés por las necesidades comunitarias y su participación en gestiones relacionadas con hogares de refugio ubicados frente a la iglesia.
Esperan una evaluación técnica
La Arquidiócesis de Guayaquil informó que esperaba los resultados de una evaluación para esclarecer las condiciones en las que cayó la estructura. De acuerdo con la información disponible, hasta el 23 de octubre las causas no habían sido determinadas públicamente.
En redes sociales también circuló un video que algunas publicaciones presentaron como evidencia de la reinstalación de la cruz. Sin embargo, medios ecuatorianos señalaron que el templo mostrado tendría diferencias respecto de la iglesia donde ocurrió el accidente, por lo que esas imágenes no permiten confirmar dicha versión.
Mientras se conoce el informe técnico, los testimonios ayudan a reconstruir los momentos posteriores al impacto y reflejan la conmoción de la comunidad. La revisión deberá establecer por qué se desprendió la cruz y aportar claridad sobre el accidente que causó la muerte del sacerdote.



