México.- La Secretaría de Salud confirmó 33 casos de ciclosporiasis en el país, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis que puede provocar episodios intensos de diarrea, además de otros síntomas gastrointestinales.
Los casos se encuentran bajo vigilancia epidemiológica mientras autoridades sanitarias mexicanas mantienen abierta una investigación para establecer su origen. Hasta el momento no se ha informado públicamente en qué entidades fueron detectados los 33 casos.
La investigación está relacionada también con alertas e información compartida por autoridades sanitarias de Estados Unidos y Reino Unido sobre casos de ciclosporiasis asociados con productos alimenticios o personas que viajaron recientemente a México.
Investigan posible origen del brote
Como parte de la respuesta, participan la Secretaría de Salud, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Dirección General de Epidemiología, la Secretaría de Agricultura y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Las autoridades activaron protocolos de investigación epidemiológica y verificación sanitaria para determinar si existe una fuente común de exposición.
Una de las líneas de investigación llevó a inspeccionar una empacadora ubicada en Guanajuato que había sido identificada por autoridades estadounidenses como un posible punto relacionado con el brote.
Durante las inspecciones fueron revisados documentos y procesos de trazabilidad de productos, además de recolectarse muestras para análisis de laboratorio.
Hasta ahora, de acuerdo con la información disponible, los análisis realizados tanto en México como en Estados Unidos no han detectado Cyclospora cayetanensis en las muestras estudiadas. Por ello, no se ha establecido que la empacadora sea el origen de la contaminación y las investigaciones continúan.
Brigadas revisaron hoteles de la Riviera Maya
Otra línea de investigación se abrió después de una alerta de autoridades del Reino Unido relacionada con turistas que habían visitado la Riviera Maya antes de presentar la enfermedad.
Cofepris y la Dirección General de Epidemiología desplegaron cinco brigadas que realizaron inspecciones en 16 hoteles de Quintana Roo.
Durante las visitas se llevaron a cabo entrevistas epidemiológicas, revisiones de los procesos de preparación de alimentos y verificaciones de trazabilidad de frutas, verduras y agua. También fueron recolectadas muestras para estudios especializados.
Las inspecciones concluyeron el 4 de agosto y los resultados de laboratorio permanecían en proceso, por lo que las autoridades han pedido evitar conclusiones anticipadas sobre el posible origen de los contagios.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis. La infección se adquiere principalmente al consumir alimentos o agua contaminados.
Entre sus manifestaciones más características se encuentra la diarrea acuosa frecuente, que puede ser intensa. También pueden presentarse pérdida del apetito, pérdida de peso, cólicos abdominales, distensión, gases, náuseas, fatiga y, en algunos casos, vómito o fiebre.
Los síntomas pueden aparecer días después de la exposición y, sin tratamiento, prolongarse durante semanas. Algunas personas pueden experimentar periodos en los que los síntomas disminuyen y posteriormente regresan.
A diferencia de algunas infecciones gastrointestinales, la transmisión directa de una persona a otra es considerada poco probable debido al ciclo que necesita completar el parásito fuera del organismo antes de volverse infeccioso.
Autoridades mantienen vigilancia
Mientras continúan los estudios, la Secretaría de Salud mantiene la vigilancia epidemiológica y las acciones de inocuidad alimentaria, particularmente en establecimientos turísticos y cadenas de producción relacionadas con las investigaciones.
Las autoridades han subrayado que identificar un establecimiento, producto o destino durante una investigación epidemiológica no significa automáticamente que se haya demostrado que sea la fuente de contaminación.
Los 33 casos confirmados permanecen bajo seguimiento y las autoridades sanitarias continuarán evaluando las muestras y la información epidemiológica para determinar si existe una fuente común y establecer con evidencia científica el origen de los contagios.



