
Washington D. C., Estados Unidos.— La jueza federal Ana Reyes emitió un fallo de 70 páginas que impide a la administración del presidente Donald Trump talar más árboles en East Potomac Golf Links, un campo público centenario ubicado en terrenos del Servicio de Parques Nacionales.
La resolución, divulgada el martes, también obliga al Gobierno federal a notificar por escrito y con al menos diez días hábiles de anticipación cualquier “modificación irreparable” que pretenda realizar en las instalaciones mientras el litigio continúa.
El caso adquirió relevancia después de que más de 400 árboles fueran talados durante el fin de semana del Día de Colón. De acuerdo con el fallo, Reyes concluyó que los trabajos se realizaron de mala fe y cuestionó las explicaciones presentadas por la administración sobre el proyecto.
“Rara vez, si es que alguna, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha pedido a un tribunal federal que no crea al presidente en ejercicio. Y, sin embargo, aquí estamos”, escribió la jueza en uno de los fragmentos de la resolución.
Un caso que comenzó por un campo de golf
Reyes aclaró que la disputa no se limita a la protección de los árboles. En el documento señaló que ella “no es el Lorax”, en referencia al personaje creado por Dr. Seuss que habla en defensa de los árboles, y sostuvo que el tribunal interviene únicamente en nombre del Estado de derecho.
“Esto empezó como un caso sobre golf. Ese buen paseo echado a perder. Pero se ha convertido en mucho más”, indicó la jueza al explicar el alcance legal de la controversia.
La demanda fue presentada por la D.C. Preservation League y dos golfistas locales, quienes son representados por Skye Perryman, de Democracy Forward. Los demandantes argumentan que el Gobierno busca sustituir un campo público histórico, abierto desde 1920, por instalaciones de campeonato con características de un complejo privado.
También sostienen que la administración evitó una revisión ambiental federal completa. Reyes determinó de manera preliminar que los demandantes tienen posibilidades de demostrar que el Gobierno violó la Ley Nacional de Política Medioambiental al fragmentar su evaluación del proyecto.
Trump mantiene el cierre previsto
Tras conocerse la resolución, Trump afirmó en Truth Social que la jueza “no tenía derecho” a paralizar el proyecto. El mandatario aseguró que East Potomac cerraría el 15 de noviembre para ser renovado y reconstruido por razones competitivas, de seguridad, modernización y estética.
Trump ha señalado que el campo sería rediseñado por el arquitecto Tom Fazio como parte de un plan del Departamento del Interior, encabezado por Doug Burgum. Según lo planteado por el presidente, las instalaciones reabrirían aproximadamente 15 meses después y podrían quedar preparadas para recibir competencias como el U.S. Open, el PGA Championship, la Ryder Cup y la Presidents Cup.
El Departamento de Justicia comenzó a preparar el cierre después de las declaraciones presidenciales. En un escrito presentado ante el tribunal, el procurador general adjunto Stanley Woodward indicó que el Departamento del Interior, por medio de sus abogados, trabajaba en un plan para implementar la instrucción y notificarlo a la corte.
Horas después de la publicación de Trump, el Gobierno presentó un recurso ante el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia.
La orden continuará vigente durante la apelación
El Departamento del Interior puede diseñar el cierre del campo al público, pero la orden judicial preliminar continuará vinculando a la administración mientras se resuelve el recurso. Esto significa que no podrán talarse más árboles bajo las condiciones actuales.
El Gobierno también deberá avisar al tribunal con diez días hábiles de anticipación antes de modificar calles, búnkers u otros elementos del campo cuando esos trabajos puedan resultar irreparables.
La administración ya había intentado apartar a Reyes del proceso. A principios de octubre presentó una moción para retirarla del caso por una supuesta conducta “flagrante”, pero la petición fue rechazada. La controversia seguirá ahora tanto en el tribunal de primera instancia como ante el Circuito de D. C.



