
Urda, España.- Una orden presuntamente errónea para reanudar la marcha de un tren podría estar detrás de la colisión ferroviaria ocurrida este miércoles en Urda, provincia de Toledo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. El accidente dejó al menos 68 personas fallecidas y decenas de lesionados, de acuerdo con el balance presentado por autoridades españolas.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, explicó que la decisión fue tomada después de una falla en el sistema de seguridad LZB, la cual obligó a detener varios trenes que circulaban por la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
Según el funcionario, desde el centro de control se autorizó posteriormente que uno de los convoyes reanudara su recorrido, pese a que otro tren continuaba detenido cerca de la estación de Urda y había una señal roja en el acceso.
“Se da una orden para que reanude la marcha, se tiene un tiempo para corregir esa decisión. A todas luces una decisión errónea y se produce impacto”, declaró Puente durante una conferencia de prensa.
Autorización fue emitida sin limitar la velocidad
El ministro indicó que la caída del sistema LZB se produjo alrededor de las 8:30 horas, lo que habría provocado la detención de por lo menos seis trenes. Seis minutos más tarde, el centro de control de Adif autorizó al maquinista de un tren AVE a retomar la marcha.
De acuerdo con la explicación oficial, la autorización fue emitida sin establecer una limitación de velocidad, aunque un tren Iryo todavía se encontraba parado sobre la vía. El AVE recorrió cerca de 25 kilómetros antes de alcanzar al otro convoy aproximadamente a las 8:53 horas.
“Esa es la decisión que se toma desde el centro de control y es el origen del accidente”, sostuvo Puente. Las circunstancias exactas de la autorización y la actuación del personal involucrado permanecen bajo investigación.
El AVE transportaba a 378 pasajeros y se dirigía hacia Sevilla. En el tren Iryo viajaban 174 personas, entre ellas un bebé, según la información proporcionada tras el siniestro.
Pedro Sánchez promete llegar hasta el final
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, acudió al lugar del accidente y aseguró que las investigaciones buscarán determinar todas las causas y posibles responsabilidades.
“Si hubo negligencia, se sabrá”, declaró el mandatario, quien también afirmó que se llegará “hasta el final”. Sánchez anunció tres días de luto oficial y expresó que “toda España está de luto” por la magnitud de la tragedia.
El presidente señaló que no es asumible para España registrar dos accidentes en una línea ferroviaria de alta velocidad durante un mismo año. Hizo referencia al siniestro ocurrido en enero en Adamuz, Córdoba, donde se reportaron 46 fallecidos y más de 120 heridos.
Sánchez añadió que se tomarán las medidas que sean necesarias, con “total contundencia”, para recuperar la confianza en el sistema ferroviario y reforzar la seguridad de los pasajeros.
Autoridades investigan al personal del centro de control
Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios interrogan al operario que regulaba el tráfico en la línea Madrid-Sevilla cuando ocurrió la colisión. La investigación deberá establecer cómo se emitió la orden, qué protocolos se siguieron y si existió margen para corregirla.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó que los servicios de emergencia confirmaron 68 fallecimientos. Del total, 24 víctimas viajaban en el AVE y 44 en el Iryo.
Además, 53 personas con lesiones leves fueron atendidas en hospitales y otras 15 se encontraban graves. En el centro de atención instalado en Urda permanecían cinco personas con heridas leves.
Las tareas de limpieza y revisión en la zona todavía no habían concluido. García-Page advirtió que el número de víctimas podría aumentar debido a que aún se revisaban vagones y estructuras de metal dañadas por el impacto.



