
JERUSALÉN, Israel.- La oposición israelí prometió hacer “todo lo posible” para desplazar del gobierno al primer ministro Benjamín Netanyahu y construir una nueva administración, luego de unas elecciones generales marcadas por la participación ciudadana más alta registrada en el país desde 1999.
Gadi Eisenkot, general retirado, exjefe del Estado Mayor del Ejército y dirigente opositor, anunció ante sus simpatizantes que buscará formar un “gobierno sionista” que represente al conjunto de la población. De acuerdo con información difundida por la agencia EFE, el político sostuvo que los votantes se pronunciaron contra la continuidad de Netanyahu.
Eisenkot también calificó como un grave error la posibilidad de convocar a otro proceso electoral ante la falta de una mayoría clara. Su planteamiento es que los partidos opositores negocien una coalición capaz de asumir el gobierno y evitar que la fragmentación parlamentaria conduzca nuevamente a las urnas.
Resultados preliminares anticipan negociaciones
Los sondeos a pie de urna colocan al partido de Netanyahu como la fuerza con la mayor cantidad de escaños individuales. Sin embargo, su bloque tradicional no tendría los votos suficientes para garantizar una mayoría parlamentaria y formar gobierno por cuenta propia.
Por su parte, la suma de las fuerzas encabezadas por Eisenkot superaría en escaños al bloque oficialista, aunque tampoco alcanzaría por sí sola la mayoría absoluta. El escenario deja abierta una etapa de negociaciones entre partidos con posiciones distintas y convierte a las formaciones árabes en actores relevantes para la conformación de una eventual coalición.
Según los datos preliminares citados en el material, el bloque de Eisenkot necesitaría el respaldo de esas agrupaciones para reunir los apoyos requeridos. Durante sus respectivos discursos, tanto Eisenkot como los dirigentes de los partidos Juntos y Demócratas evitaron descartar explícitamente esa posibilidad.
El conteo de votos continuaba avanzando de manera paulatina, por lo que la configuración definitiva del Parlamento y las opciones reales para formar gobierno dependerán de los resultados finales y de los acuerdos que puedan alcanzar las fuerzas políticas.
Eisenkot dirige críticas a Netanyahu
Durante su comparecencia, Eisenkot afirmó que Netanyahu debería interpretar el resultado como una censura de la ciudadanía y retirarse de la vida política. “Un líder digno aceptaría esta moción de censura popular y anunciaría hoy mismo su retirada de la vida política”, declaró el dirigente opositor.
También dirigió un mensaje a los responsables de las fuerzas de seguridad y de inteligencia. Señaló que, desde su perspectiva, Netanyahu encabeza un gobierno en funciones y no cuenta con un mandato popular definitivo, por lo que pidió a los mandos institucionales servir exclusivamente al Estado y resistir cualquier presión de carácter político.
“No te atrevas a utilizar la seguridad de Israel para tus propios fines políticos”, advirtió Eisenkot al primer ministro. La declaración se produce en un contexto marcado por las consecuencias de los conflictos regionales y por el debate interno sobre la conducción política y militar del país.
Los ejes planteados por la oposición
El dirigente de Yashar! aseguró que la sociedad israelí está agotada de las divisiones internas y presentó tres ejes para una eventual nueva administración: cambios al servicio militar, continuidad de los objetivos de seguridad y una representación más amplia de la población.
Entre sus propuestas se encuentra promover una legislación que incorpore formalmente a la comunidad judía ultraortodoxa al servicio militar obligatorio. También planteó mantener el compromiso de desmantelar la estructura de Hamás y formar un gobierno de orientación sionista que garantice igualdad de derechos para todos los ciudadanos.
El panorama político también coincide con presiones económicas. De acuerdo con datos citados por Reuters, la economía israelí registró una caída anualizada de 3.3 por ciento durante el primer trimestre de 2026, atribuida a los efectos directos de la guerra con Irán.
La posibilidad de que Eisenkot concrete su propuesta dependerá ahora de los resultados definitivos y de su capacidad para sumar a partidos que, aunque coinciden en impedir la continuidad de Netanyahu, mantienen diferencias sobre seguridad, identidad del Estado y participación de las formaciones árabes en el próximo gobierno.



