
Stuttgart, Alemania.- El incendio y posterior hundimiento del Felicity Ace, ocurrido en 2022 mientras transportaba miles de automóviles por el océano Atlántico, todavía puede tener consecuencias económicas para Volkswagen. Aunque el fabricante alemán consiguió que un tribunal rechazara una demanda de 30 millones de euros, permanece abierto otro procedimiento cuya reclamación podría alcanzar cientos de millones.
El Felicity Ace era un buque tipo Ro-Ro, diseñado para el traslado de vehículos. Llevaba 3 mil 965 unidades cuando sufrió un incendio cerca de las Azores. Entre la carga se encontraban alrededor de mil 100 automóviles Porsche, casi 200 Bentley y varios Lamborghini, además de otros vehículos.
Después del incendio, la embarcación terminó hundida a unos 3 mil metros de profundidad junto con toda su carga. La pérdida de los automóviles, sin embargo, no puso fin al caso para Volkswagen, debido a los procedimientos judiciales relacionados con el posible origen de las llamas y la información proporcionada sobre las baterías.
Tribunal rechazó una demanda de 30 millones de euros
Mitsui OSK, compañía japonesa propietaria del barco, y cinco aseguradoras acudieron ante tribunales alemanes. Su argumento señalaba a la batería de iones de litio de un Porsche Taycan como posible origen del incendio. También plantearon que Volkswagen podría tener responsabilidad si conocía riesgos específicos y no los comunicó adecuadamente al operador de la embarcación.
El Tribunal Regional de Stuttgart rechazó la demanda por 30 millones de euros. En su resolución del 21 de mayo de 2026, determinó que los demandantes no consiguieron acreditar que un Porsche Taycan hubiera iniciado el fuego. Como consecuencia, tampoco prosperó el señalamiento relacionado con una supuesta falta de información sobre los riesgos de las baterías de iones de litio.
La decisión representó una victoria judicial para Volkswagen, pero no cerró todos los procesos derivados del hundimiento. Otro procedimiento continúa en Braunschweig y podría resultar considerablemente más costoso para el grupo automotriz.
Otro procedimiento continúa abierto
La cantidad reclamada en el segundo caso todavía no está definida, aunque podría llegar a cientos de millones de euros. Hasta el momento no existe una resolución que establezca que Volkswagen fue responsable del incendio. El resultado del primer juicio tampoco determina necesariamente lo que resolverá el tribunal de Braunschweig, pues se trata de un procedimiento diferente.
El caso vuelve a colocar bajo análisis las condiciones en las que los automóviles eléctricos e híbridos enchufables son transportados por mar. Un vehículo eléctrico no representa automáticamente un riesgo especial para una embarcación, pero los incendios que involucran baterías de iones de litio pueden plantear dificultades particulares para los equipos encargados de contenerlos.
En el caso del Felicity Ace, la presencia de miles de vehículos de diferentes tipos complica la determinación del punto exacto donde comenzó el fuego. Establecer el origen es una cuestión central antes de atribuir responsabilidades a un fabricante, al operador del barco o a cualquier otra parte involucrada.
Presión adicional para Volkswagen
El procedimiento ocurre mientras Volkswagen atraviesa una etapa de ajustes y reestructuración. Una eventual obligación económica por cientos de millones de euros añadiría presión financiera al fabricante, aunque por ahora no existe una condena ni una cantidad definitiva relacionada con el proceso de Braunschweig.
Los restos del Felicity Ace y los casi 4 mil vehículos permanecen en el fondo del Atlántico. Además del resultado judicial, el caso podría aportar elementos para revisar qué información deben comunicar los fabricantes y qué medidas deben adoptar los operadores marítimos cuando transportan grandes cantidades de automóviles eléctricos y vehículos híbridos enchufables.



