CALI, Valle del Cauca.— Equipos de rescate y habitantes removían escombros este lunes en distintos sectores de Cali después de un terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente de Colombia a las 7:34 de la mañana y provocó el colapso de edificios, daños en hospitales e interrupciones en servicios básicos.
En la esquina oriental de la galería La Alameda, ubicada en el centro de la ciudad, una droguería quedó reducida a pedazos de concreto, ladrillos y polvo. Sobre los restos, el bombero Danilo Prada levantó el puño y pidió “silencio total” para que los socorristas pudieran identificar sonidos de posibles sobrevivientes.
Vecinos se acercaron para ayudar a retirar materiales con las manos. Dos personas rescatadas fueron trasladadas en ambulancia, mientras los cuerpos de emergencia continuaron revisando la estructura ante la posibilidad de que hubiera más personas atrapadas.
Reportan estructuras colapsadas en Cali
El alcalde Alejandro Éder informó durante la mañana que al menos 30 estructuras habían colapsado. El balance se mantenía en actualización debido a que las labores de búsqueda y evaluación de daños continuaban en diferentes puntos de la ciudad.
La gobernadora de Valle del Cauca, departamento del que Cali es capital, reportó al menos 27 personas fallecidas en otros municipios. Las cifras eran preliminares y podían cambiar conforme avanzaran los trabajos de rescate y las autoridades recibieran información de las zonas afectadas.
El terremoto dejó sectores de Cali parcialmente incomunicados. Semáforos dejaron de funcionar, mientras amplias zonas se quedaron sin agua o energía eléctrica. También se registraron dificultades con la señal de los teléfonos celulares. De acuerdo con el relato disponible, algunos bomberos y socorristas acudieron por iniciativa propia a los lugares con mayores daños.
Evacúan pacientes del Hospital Universitario
Uno de los puntos afectados fue el Hospital Universitario, donde se desplomó parte de la unidad de cuidados intensivos de cardiología. Stefanía Cedeño, jefa de enfermería del área, permaneció junto a seis pacientes después del movimiento y escribió sus nombres en una hoja para organizar la evacuación.
Los pacientes fueron trasladados al estacionamiento, habilitado como espacio provisional de atención. En ese lugar se concentraron más de 100 personas procedentes de diferentes salas del hospital. Algunas permanecían a la intemperie mientras continuaba la emergencia.
“No pude salir y dejarlos tirados”, relató Cedeño sobre la decisión de quedarse con quienes estaban bajo su cuidado. Su testimonio refleja la situación enfrentada por trabajadores sanitarios que debieron atender a pacientes mientras parte de las instalaciones presentaba daños.
A pocas cuadras, en la clínica Los Andes, el médico Eduardo Rumbo se encontraba en una sala de cirugía cuando el terremoto obligó a interrumpir los procedimientos. Al salir, integrantes del personal observaron el desprendimiento de una parte de la fachada de un edificio contiguo a la clínica Imbanaco.
Daños en distintos sectores de la ciudad
En otro punto, las dos torres de cuatro pisos del motel Molino Rosa cayeron sobre uno de los costados de la autopista Sur. Los daños más importantes se concentraron desde el norte de Cali, a lo largo de Carrera Quinta, hasta los barrios Tequendama, El Refugio y Capri, en el sur.
Vidrios rotos, ladrillos y otros materiales cubrían banquetas y calles. En el norte de la ciudad, Graciela Malfitano, de 80 años, se encontraba sola en su vivienda cuando una pared vecina cayó sobre el patio de ropas. Otros adultos mayores permanecían entre el miedo y la incertidumbre durante las horas posteriores al movimiento.
Las autoridades y los cuerpos de emergencia también vigilaban las réplicas. Alrededor de una docena habían sido registradas durante la mañana, de acuerdo con el reporte proporcionado. Ante el riesgo de daños estructurales, miles de habitantes dudaban en regresar a sus viviendas y centros de trabajo.
Mientras continúan las búsquedas, las prioridades son localizar a posibles sobrevivientes, evacuar inmuebles afectados, atender a los heridos y evaluar la seguridad de las construcciones. La magnitud definitiva de los daños y el balance de víctimas dependerán de los reportes oficiales posteriores.



