
Washington, Estados Unidos. El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una recompensa de hasta 2 millones de dólares por información que permita localizar a Griselda Margarita Arredondo Pinzón, identificada por autoridades de ese país como presunta colaboradora financiera del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Arredondo Pinzón fue incluida en una nueva lista de recompensas dirigida contra presuntos integrantes y asociados de la organización criminal. A diferencia de otros objetivos relacionados con actividades operativas, autoridades estadounidenses vinculan a la mujer principalmente con el manejo y movimiento de recursos financieros.
De acuerdo con la información difundida, enfrenta señalamientos por presunta conspiración para cometer fraude electrónico y lavado de dinero, relacionados con un esquema que habría afectado a propietarios de tiempos compartidos.
Las investigaciones señalan que las víctimas eran contactadas desde centros de llamadas y se les solicitaban transferencias bancarias bajo distintos argumentos relacionados con la venta, renta o regularización de propiedades vacacionales.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Arredondo Pinzón habría participado en la supervisión de estas operaciones y administración de cuentas bancarias utilizadas para recibir el dinero. Posteriormente, los recursos presuntamente eran lavados en beneficio de integrantes o estructuras relacionadas con el CJNG.
Según la ficha de las autoridades estadounidenses, Griselda Margarita Arredondo Pinzón nació en Puerto Vallarta, Jalisco, en 1990. Su nombre ya había aparecido en investigaciones relacionadas con presuntas operaciones financieras vinculadas a la organización.
En el mismo caso también figura Julio César Montero Pinzón, alias “El Tarjetas”, identificado por Estados Unidos como presunto integrante de alto nivel del CJNG y medio hermano de Arredondo. Ambos enfrentan acusaciones relacionadas con fraude electrónico y lavado de dinero por su presunta participación en el esquema.
Arredondo Pinzón es además la única mujer incluida en esta nueva lista de recompensas, con la que Estados Unidos busca obtener información para localizar a presuntos líderes, operadores y colaboradores del grupo criminal.
Las acusaciones contra las personas señaladas permanecen sujetas al proceso judicial correspondiente y no constituyen por sí mismas una sentencia de culpabilidad.



