
ESTADOS UNIDOS.- La administración del presidente Donald Trump evalúa una estrategia arancelaria que podría incluir tanto a los semiconductores importados como a productos terminados que utilicen chips fabricados fuera de Estados Unidos.
De acuerdo con reportes sobre las discusiones internas, entre los artículos que podrían quedar sujetos a nuevos gravámenes se encuentran laptops, consolas de videojuegos, servidores para centros de datos y otros equipos informáticos.
La propuesta continúa en desarrollo. Hasta el momento no se han divulgado las tasas que serían aplicadas, la lista definitiva de productos, los países alcanzados ni las posibles excepciones. La Casa Blanca pidió cautela y señaló que no existe un anuncio oficial o una decisión definitiva.
Buscan incentivar la fabricación en Estados Unidos
Uno de los objetivos del esquema sería impulsar la producción nacional de semiconductores. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, ha mostrado interés en vincular las exenciones arancelarias con inversiones destinadas a fabricar chips dentro de Estados Unidos.
Bajo una de las opciones analizadas, las empresas internacionales podrían recibir alivio arancelario de acuerdo con sus inversiones en plantas estadounidenses. La intención sería reducir la dependencia de cadenas de suministro extranjeras y fortalecer sectores considerados estratégicos, como la inteligencia artificial y los centros de datos.
También se contempla una implementación gradual para que fabricantes, importadores y compañías tecnológicas puedan ajustar sus operaciones. La cadena de suministro del sector es compleja, pues un dispositivo puede ser diseñado en un país, incorporar chips producidos en otro y ser ensamblado en un tercero.
Posible efecto en los precios
Si la medida avanza, el impacto dependerá de las tarifas, los productos incluidos y la proporción del costo que absorban las empresas. Una parte podría trasladarse a los consumidores estadounidenses mediante aumentos en los precios de laptops, consolas y otros dispositivos.
Por ahora, los nuevos aranceles son únicamente una propuesta bajo evaluación. Su alcance permanecerá sin confirmar hasta que el gobierno estadounidense emita un anuncio formal.



