Colombia.- El terremoto de magnitud 7.4 registrado a las 7:34 horas locales del lunes 10 de agosto en el noroeste de Colombia habría generado vibraciones con una duración de entre 40 segundos y un minuto en algunas zonas de Panamá, de acuerdo con una estimación del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El reporte disponible señala que el movimiento dejó al menos 111 personas muertas y 87 heridas, además de personas atrapadas entre los escombros. Las cifras deben considerarse preliminares debido a que las labores de búsqueda y evaluación de daños continuaban en las regiones afectadas.
Néstor Luque, director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, explicó que la estimación corresponde a las vibraciones percibidas principalmente en Darién, Guna Yala y otros puntos cercanos a la frontera con Colombia.
El especialista indicó que el terremoto se produjo en una zona de contacto entre la falla El Garrapata y el Cinturón Deformado del Este de Panamá. El movimiento pudo sentirse en diferentes sectores del territorio panameño, aunque los reportes se concentraron en las regiones fronterizas.
Duración puede variar según el lugar
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) aclaró que no existe una duración única y precisa aplicable a todo un terremoto. La manera en que las personas perciben las vibraciones puede cambiar dependiendo de la distancia respecto del epicentro, las características del suelo, el tipo de construcción y otros factores locales.
Por esa razón, el cálculo de entre 40 segundos y un minuto realizado por el instituto panameño se refiere específicamente a los sitios de Panamá donde el movimiento fue percibido y no necesariamente a todas las comunidades colombianas afectadas.
Según la información proporcionada, el SGC identificó este terremoto como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI. Después del movimiento principal fueron detectadas 21 réplicas menores, localizadas en San José del Palmar y Sipí, en el departamento de Chocó.
Reportan viviendas y centros de salud dañados
El reporte atribuye al presidente colombiano Abelardo de la Espriella un balance de mil 575 viviendas averiadas, 61 edificios colapsados y 18 centros de salud con daños. También señala que durante la tarde fue declarado el desastre nacional para atender la emergencia.
Los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca concentraron el mayor número de víctimas mortales, con afectaciones particularmente graves en Pereira y Cali. Las autoridades desplegaron equipos de emergencia y solicitaron apoyo adicional para buscar a quienes permanecían bajo estructuras derrumbadas.
En Cali, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, informó que una parte del Hospital Universitario se derrumbó. De acuerdo con su reporte, al menos cinco pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos se encontraban debajo de los escombros.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, contabilizó 30 estructuras colapsadas con personas atrapadas y pidió la intervención de rescatistas procedentes de otras ciudades. Habitantes de las áreas dañadas también colaboraron con los cuerpos de emergencia en la remoción de materiales y la búsqueda de sobrevivientes.
Continúa la vigilancia por réplicas
Las autoridades mantuvieron la vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas y recomendaron a la población mantenerse alejada de inmuebles con daños visibles. La evaluación de viviendas, edificios públicos, hospitales y vías de comunicación seguía en desarrollo.
La información proporcionada no especifica el año del lunes 10 de agosto ni la hora exacta del corte correspondiente al balance de víctimas. Por ello, los datos sobre fallecimientos, personas heridas y daños materiales podrían modificarse conforme avancen las tareas de rescate y las autoridades colombianas consoliden los reportes regionales.



