
CIUDAD DE MÉXICO.— El examen de control presencial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) podría ocasionar una caída inédita en los puntajes de ingreso de algunas de sus carreras con mayor demanda, de acuerdo con un análisis estadístico sobre los resultados del proceso de admisión en línea de 2026.
La estimación fue elaborada por el actuario Arturo Erdély y plantea que el puntaje necesario para ocupar uno de los 60 lugares disponibles en la licenciatura de Químico Farmacéutico-Biológica (QFB), impartida en la Facultad de Química de Ciudad Universitaria, podría ubicarse alrededor de los 90 aciertos.
Esta cifra representaría una reducción considerable frente a los 104 aciertos que constituyen el mínimo histórico utilizado como referencia para esa carrera y plantel. Sin embargo, el cálculo no es un resultado definitivo, pues dependerá del desempeño que tengan los aspirantes convocados a la nueva evaluación presencial.
Convocan a 331 aspirantes de QFB
Para Químico Farmacéutico-Biológica fueron llamados 331 aspirantes que obtuvieron 104 aciertos o más en el examen de admisión aplicado en línea. El objetivo del ejercicio presencial es volver a evaluar a quienes alcanzaron los umbrales históricos más bajos establecidos para cada carrera y plantel.
Según el modelo de Erdély, alrededor de 91.7 por ciento de los convocados de QFB, equivalente a unos 304 aspirantes, formarían parte del componente estadísticamente atípico identificado en la distribución de resultados de 2026. Solamente cerca de 27 presentarían un comportamiento compatible con el patrón histórico.
La clasificación estadística no determina por sí misma las causas de los resultados ni anticipa el desempeño individual de cada aspirante. El efecto final sobre el puntaje de ingreso dependerá de cuántos sustentantes mantengan calificaciones altas durante el examen presencial y de la forma en que se ordenen los resultados para distribuir los espacios disponibles.
También habría cambios en Médico Cirujano
El escenario calculado para QFB se suma a una estimación previa relacionada con la licenciatura de Médico Cirujano en Ciudad Universitaria. En ese caso, el mismo análisis ubicó una posible disminución del mínimo histórico de 111 aciertos a un rango de entre 95 y 101.
La amplitud de ese intervalo refleja que todavía existen distintos resultados posibles. El corte podría variar dependiendo del comportamiento general de los aspirantes durante la prueba de control, por lo que las cifras deben entenderse como proyecciones estadísticas y no como nuevos puntajes oficiales de admisión.
El punto de partida para ambos análisis es la diferencia observada entre la distribución de calificaciones del examen en línea de 2026 y el comportamiento registrado en años anteriores. De acuerdo con la información disponible, los resultados de esta edición se apartaron de manera significativa del patrón histórico.
Ante esa situación, la UNAM decidió aplicar una evaluación presencial a los aspirantes que alcanzaron determinados umbrales, definidos por carrera y plantel con base en los mínimos históricos. Los resultados de este ejercicio permitirán conocer si las puntuaciones obtenidas en línea se sostienen bajo las nuevas condiciones de aplicación.
Los puntajes aún no son definitivos
En el caso de QFB, la proyección cercana a 90 aciertos parte del supuesto de que una proporción importante de quienes registraron calificaciones elevadas en línea obtenga resultados sustancialmente menores en la evaluación presencial. Si el comportamiento es diferente, el corte final también podría cambiar.
Por ello, la estimación no significa que la UNAM haya reducido oficialmente los requisitos de ingreso a QFB o Médico Cirujano. Tampoco garantiza un lugar a quienes alcancen los rangos calculados. La asignación dependerá de los resultados de la evaluación, del número de espacios y de la posición que ocupe cada aspirante.
El examen de control podría modificar referencias que durante años han servido para anticipar las posibilidades de ingreso a carreras de alta demanda. No obstante, será hasta contar con los resultados presenciales cuando pueda determinarse si efectivamente ocurrió una caída en los puntajes y cuál fue su magnitud en cada licenciatura y plantel.



