
MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó este lunes a la “injerencia” extranjera parte de la violencia que afecta a Sinaloa, al señalar que la captura en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada, ocurrida en julio de 2024, provocó el rompimiento de un grupo delictivo y una pugna interna en el Cártel de Sinaloa.
Durante sus declaraciones, la mandataria relacionó el incremento de los hechos violentos con las consecuencias generadas por la detención del narcotraficante. De acuerdo con su explicación, antes de esa captura la entidad mantenía un promedio inferior a un homicidio diario, pero la situación cambió después del traslado de Zambada a territorio estadounidense.
“Sinaloa es una demostración que el injerencismo provocó, con el rompimiento de un grupo delictivo, la situación que hoy tenemos”, declaró Sheinbaum al abordar las condiciones de seguridad en el estado.
La presidenta sostuvo que la detención desencadenó una disputa dentro de la organización criminal, lo que derivó en un aumento de la violencia. También indicó que Zambada fue sentenciado en julio pasado a cadena perpetua en Estados Unidos. La mandataria utilizó este caso para insistir en que las acciones realizadas sin coordinación con México pueden generar consecuencias para la seguridad y las instituciones del país.
Sheinbaum asegura que la violencia ha sido contenida
Aunque reconoció que Sinaloa mantiene indicadores delictivos importantes, Sheinbaum aseguró que la intensidad de la violencia se ha reducido en comparación con el escenario que enfrentó su administración cuando comenzó en octubre. Sin embargo, no presentó durante estas declaraciones cifras específicas sobre la disminución ni precisó el periodo utilizado para realizar la comparación.
“Esto generó una violencia que se ha ido conteniendo porque no es la misma de cuando nosotros llegamos en octubre a lo que está ocurriendo hoy, pero sí hay índices delictivos importantes en Sinaloa”, afirmó.
La gobernante mexicana señaló que las intervenciones extranjeras pueden debilitar a las instituciones nacionales. Por ello, defendió que cualquier dato o información proporcionada por otros gobiernos debe ser entregado y procesado mediante los canales institucionales correspondientes, con participación de las autoridades mexicanas.
“Pero por eso hablo siempre de la coordinación, sin subordinación, y del fortalecimiento de las capacidades y de la cooperación para el desarrollo, no de la injerencia. Y lo sostengo”, expresó la presidenta.
Defiende estrategia federal de seguridad
Sheinbaum también respaldó la estrategia de seguridad de su Gobierno, la cual, según explicó, se apoya en cuatro ejes: la atención de las causas que generan la violencia, el fortalecimiento de las instituciones, el uso de inteligencia e investigación y la coordinación entre los diferentes niveles gubernamentales.
La mandataria ha planteado que la cooperación con otros países debe mantenerse dentro de un marco de respeto a la soberanía nacional. Bajo ese criterio, las autoridades mexicanas pueden intercambiar información y colaborar con gobiernos extranjeros, pero sin aceptar acciones unilaterales o esquemas que impliquen subordinación.
En el caso de Sinaloa, Sheinbaum insistió en que el conflicto actual no puede separarse de la captura de Zambada y de la posterior división dentro del grupo criminal. Su postura es que ese episodio alteró las condiciones de seguridad que prevalecían en la entidad y abrió una confrontación con efectos directos sobre los índices delictivos.
La presidenta no minimizó la situación que atraviesa el estado, pues admitió que continúan registrándose niveles relevantes de violencia. No obstante, sostuvo que las acciones federales han permitido contener parte del problema y reiteró que su administración continuará con una estrategia basada en la coordinación institucional, la investigación y la atención de las causas.



