
Ciudad Juárez, Chihuahua.- El empleo de aeronaves no tripuladas por parte de redes de tráfico ilegal en la región fronteriza entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas, cuenta con precedentes documentados desde abril de 2019, cuando la Patrulla Fronteriza estadounidense detectó por primera vez el uso de esta tecnología con fines de espionaje sobre los movimientos de los agentes federales.
En aquel primer incidente registrado, un oficial identificó el dispositivo mediante cámaras de visión nocturna tras sobrevolar territorio estadounidense en tres ocasiones consecutivas. Inmediatamente después del retiro del aparato hacia el lado mexicano, un grupo de diez personas intentó cruzar de manera indocumentada por el mismo punto, siendo interceptadas por las autoridades de migración.
Asimismo, se han documentado eventos más recientes en los que la delincuencia organizada ha diversificado el uso de estos dispositivos aéreos. Entre ellos destaca un operativo donde se logró el decomiso de narcóticos, específicamente pastillas psicotrópicas que una persona intentaba introducir ilegalmente tras ser transportadas vía aérea.
Ante la evolución de estas tácticas, las Fuerzas Armadas de México han confirmado la intensificación de esquemas de trabajo conjunto con agencias de seguridad de Estados Unidos. Esta colaboración binacional tiene como objetivo fortalecer la detección e inhibición de actividades ilícitas realizadas mediante el monitoreo y transporte aéreo en la franja fronteriza.



