
ESTADOS UNIDOS.- La inteligencia artificial podría acelerar el crecimiento económico hacia 2030, aunque este avance no necesariamente se traduciría en mayores ingresos para quienes desempeñan trabajos administrativos y de oficina, de acuerdo con un análisis del Anthropic Institute.
El estudio, titulado Economic Scenarios for Transformative AI, plantea que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos podría crecer a una tasa anual de 5.4% hacia 2030 debido a la adopción de esta tecnología. Sin inteligencia artificial, la estimación sería de 2%.
Sin embargo, los salarios de profesionales dedicados al procesamiento de información en computadoras quedarían 0.3% por debajo de la trayectoria prevista sin IA. En contraste, las remuneraciones de ocupaciones no cognitivas aumentarían 5.9%, según el escenario presentado.
Automatización de tareas
El informe señala que la sustitución laboral no ocurriría necesariamente mediante la eliminación inmediata de puestos completos, sino a través de la automatización de tareas específicas. Para 2030, los sistemas de IA intervendrían en 12% de las actividades de la economía.
En los procesos donde sean implementadas estas herramientas, la productividad podría aumentar 57%. La diferencia entre el crecimiento de la producción y la evolución de los salarios comenzaría a ser más visible a partir de 2027.
El análisis también anticipa un cambio en la distribución del ingreso. La participación correspondiente al trabajo bajaría de 60% a 56.1%, mientras la del capital subiría de 40% a 43.9%. Además, la inversión destinada a la automatización terminaría 13.8% por encima de la trayectoria base.
Presión sobre el empleo de oficina
La cantidad de personas contratadas en ocupaciones administrativas disminuiría 3.9% respecto de los niveles registrados a mediados de 2026. Bajo este escenario, el desempleo en el sector cognitivo llegaría a 4.5% en 2030.
El estudio considera que parte de los trabajadores desplazados podría migrar hacia sectores donde la mano de obra humana continúe siendo escasa. Las cifras corresponden a proyecciones económicas y están sujetas al ritmo real de adopción tecnológica.



