Dilley, Texas.— Laura Rojas Ortiz, una ciudadana colombiana de 21 años y con cinco meses de embarazo, lleva más de 40 días bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), acompañada por su hijo Miguel Ángel, de dos años.
Ambos permanecen en el Centro de Detención de Dilley, Texas, después de ser detenidos cuando acudieron a una cita migratoria en Dallas, de acuerdo con información difundida por medios estadounidenses y declaraciones de la madre de la joven.
La familia sostiene que el embarazo de Laura es considerado de alto riesgo y denuncia que, durante su estancia en el centro, no ha recibido atención médica especializada ni se le ha practicado una ecografía para revisar su estado y el desarrollo del bebé.
Según el relato proporcionado por sus familiares, Laura se encontraba en un proceso pendiente relacionado con una visa para víctimas o testigos de delitos. El trámite habría comenzado después de que su hijo resultara rozado por una bala en Texas, aproximadamente un año antes de la detención.
El menor tuvo que ser sometido a una cirugía plástica en la nariz debido a la lesión, según la información disponible. No se dieron a conocer más detalles sobre el incidente en el que resultó herido ni sobre la etapa actual del procedimiento migratorio solicitado por su madre.
Fueron detenidos durante una cita migratoria
Laura y Miguel Ángel fueron arrestados cuando se presentaron a una cita con autoridades migratorias en Dallas. La familia afirma que la joven llevaba un monitor electrónico en el tobillo y que había cumplido con sus citas de control ante el ICE antes de quedar detenida.
Después de su arresto, madre e hijo fueron trasladados al centro de Dilley, donde han permanecido durante más de 40 días. Hasta el momento, la información proporcionada no precisa si existe una fecha prevista para una audiencia, una posible liberación o la resolución de su procedimiento migratorio.
Laura también denunció presuntas dificultades para obtener fórmula y agua para su hijo dentro de las instalaciones. De acuerdo con su testimonio, esta situación habría provocado problemas estomacales al menor. Estas afirmaciones corresponden a la versión de la familia y no se informó sobre una respuesta específica del ICE a dichos señalamientos.
Familia denuncia falta de atención médica
La madre de Laura declaró a ABC News que, durante una visita de legisladores al centro de detención, personal del ICE trasladó a la joven a una “sala médica”, donde supuestamente recibiría atención.
Sin embargo, aseguró que Laura fue retirada del lugar una vez que los legisladores abandonaron las instalaciones y que no recibió la revisión anunciada. La familia insiste en que requiere valoración especializada debido a las condiciones de su embarazo.
La información disponible no incluye un diagnóstico médico detallado sobre los factores por los que el embarazo ha sido calificado como de alto riesgo. Tampoco se dio a conocer un reporte clínico del centro de detención que permita confirmar qué evaluaciones le han sido realizadas durante el periodo bajo custodia.
Organizaciones cuestionan la detención
Grupos defensores de los derechos de las personas migrantes han cuestionado que una mujer embarazada permanezca detenida. Señalan que las directrices del ICE contemplan que las personas embarazadas, en periodo de posparto o en etapa de lactancia no deben ser detenidas, salvo bajo circunstancias particulares.
No obstante, con la información difundida hasta ahora no es posible determinar qué criterio aplicaron las autoridades migratorias en el caso de Laura ni cuáles son los motivos legales específicos para mantenerla bajo custodia junto con su hijo.
El caso ha generado preocupación entre organizaciones de apoyo a migrantes por las condiciones en las que se encontrarían la joven y el menor. La familia pide que Laura reciba atención médica adecuada y que se revise su situación migratoria, mientras continúa detenida en Dilley.



