Trump y el rechazo de Tom Brady a la Casa Blanca
Estados UnidosEE.UU.

Tom Brady rechaza acudir a la Casa Blanca y Trump responde al gesto del exmariscal

El quarterback argumentó asuntos familiares personales para no asistir a la ceremonia de los Patriots en 2017; un reporte señala que el entonces presidente consideró cancelar el encuentro.

WASHINGTON, D.C.— La decisión de Tom Brady de no asistir a la Casa Blanca en 2017, después de que los New England Patriots conquistaran el Super Bowl LI, habría provocado una fuerte reacción del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de acuerdo con un reporte periodístico citado por el material original.

Brady encabezó la remontada con la que los Patriots derrotaron 34-28 a los Atlanta Falcons para obtener el quinto campeonato de Super Bowl de la franquicia. Como ocurre tradicionalmente con los equipos campeones de las principales ligas deportivas estadounidenses, el conjunto de Nueva Inglaterra fue invitado a una ceremonia presidencial.

Brady argumentó asuntos familiares

El quarterback, sin embargo, informó que no estaría presente. En ese momento explicó que debía atender “asuntos familiares personales” y manifestó su reconocimiento al logro alcanzado por sus compañeros durante aquella temporada.

“Estoy muy feliz y emocionado de que nuestro equipo sea homenajeado hoy en la Casa Blanca. Nuestro equipo ha logrado algo muy especial de lo que todos estamos orgullosos y lo estaremos por muchos años más”, señaló Brady en un comunicado difundido entonces.

El jugador agregó: “A la luz de algunos acontecimientos recientes, no puedo asistir a la ceremonia de hoy, ya que estoy atendiendo algunos asuntos familiares personales”. El contexto familiar estaba relacionado con la situación de su madre, Galynn Brady, quien había enfrentado cáncer durante la temporada 2016 de la NFL y parte de 2017. Posteriormente, el deportista compartió en Instagram una fotografía de ella junto a su hija Vivian.

La explicación pública de Brady se concentró en esas circunstancias personales. No presentó su ausencia como una protesta política, a diferencia de otros integrantes de los Patriots que sí manifestaron desacuerdos o incomodidad ante la visita a la administración de Trump.

Trump habría considerado cancelar la ceremonia

Según un reporte de The Washington Post, la noticia sobre la inasistencia del quarterback provocó una “escena caótica” dentro de la administración. El entonces mandatario se encontraba de regreso de un evento en Wisconsin cuando habría expresado su enojo y sostenido una reunión airada con sus asesores.

Trump también habría realizado varias llamadas, incluida una al propietario de los Patriots, Robert Kraft. De acuerdo con esa versión, al presidente le preocupaba que la ausencia de una de las principales figuras del equipo pudiera proyectar una imagen negativa sobre su gobierno.

El mandatario incluso estuvo cerca de cancelar la visita completa de los Patriots, aunque finalmente la ceremonia se llevó a cabo. Un año después, Trump sí canceló la recepción para los Philadelphia Eagles, campeones del Super Bowl LII, en medio de otra controversia relacionada con la asistencia de los jugadores.

Otros jugadores tampoco asistieron

Brady no fue el único integrante del equipo que decidió faltar al encuentro. LeGarrette Blount, Chris Long, Alan Branch, Dont’a Hightower, Martellus Bennett y Devin McCourty también rechazaron la invitación. En varios de esos casos, los jugadores expresaron motivos políticos.

Blount declaró: “Simplemente no me siento bienvenido en esa casa”. McCourty manifestó una postura similar al señalar: “No me siento aceptado en la Casa Blanca”. Sus declaraciones mostraron las divisiones existentes entre algunos deportistas y la administración que acababa de asumir el gobierno estadounidense.

El episodio llamó especialmente la atención por la relación pública que Trump había mantenido con Brady. En 2015, además, una gorra con el lema “Make America Great Again”, utilizado por Trump durante su campaña presidencial, fue observada en el casillero del quarterback.

No obstante, la ausencia de Brady en 2017 tampoco representaba la primera ocasión en la que faltaba a una ceremonia presidencial. Dos años antes no acudió a otra visita de los Patriots a la Casa Blanca, cuando Barack Obama ocupaba la presidencia.

La controversia reflejó nuevamente la relación entre el deporte profesional y la política en Estados Unidos. Aunque las visitas de los equipos campeones son presentadas como ceremonias de reconocimiento, la participación o ausencia de jugadores puede adquirir un significado político, incluso cuando los involucrados argumentan razones estrictamente personales.

Más Artículos

Back to top button