
WASHINGTON, Estados Unidos.- El Gobierno del presidente Donald Trump decidió excluir a Venezuela de la lista de países señalados por no cumplir de manera demostrable sus compromisos internacionales para combatir el narcotráfico, mientras mantuvo a Colombia bajo esa clasificación.
De acuerdo con el comunicado del Departamento de Estado citado en el material original, la decisión representa un cambio frente a la postura sostenida por Washington durante años. La administración estadounidense atribuyó la modificación a los acontecimientos ocurridos en Venezuela y a las medidas adoptadas bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez.
El documento menciona el arresto y la remoción del expresidente Nicolás Maduro en enero, así como la muerte en junio de Héctor Rusthenford Guerrero, identificado como líder de la organización criminal Tren de Aragua. Según la información difundida, ambos acontecimientos ocurrieron después de operativos militares encabezados por Estados Unidos en territorio venezolano.
“Dados los pasos positivos emprendidos bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, he determinado que Venezuela ya no debe ser señalada por haber incumplido de manera demostrable sus compromisos de control de drogas”, indica el mensaje atribuido al Gobierno estadounidense.
El cambio se presenta mientras aumenta la cooperación entre la administración de Rodríguez y el Gobierno de Trump, particularmente mediante acuerdos relacionados con el sector petrolero.
Venezuela permanece en otra clasificación
La determinación no significa que Venezuela haya quedado fuera de todas las evaluaciones estadounidenses relacionadas con el tráfico de drogas. El país continúa en la lista de territorios considerados de alto tránsito o producción de narcóticos, junto con Colombia, Bolivia, El Salvador, Ecuador, México y Guatemala, entre otros.
Se trata de dos clasificaciones diferentes: una identifica a las naciones que, según Washington, incumplen de manera demostrable sus compromisos antidrogas; la otra señala a los países donde existe una producción considerable de drogas o cuyas rutas son utilizadas de manera significativa para su traslado.
Antes de su detención, Estados Unidos acusaba a Maduro de encabezar el llamado Cartel de los Soles. Una acusación judicial presentada en 2020 sostenía que el entonces mandatario había ayudado a administrar y posteriormente liderar esa presunta estructura. El material original señala que las referencias al grupo fueron retiradas de la acusación presentada después contra Maduro en Nueva York.
Colombia continúa en la lista
En el caso de Colombia, la administración de Trump determinó mantener la clasificación por incumplimiento en el combate al narcotráfico. El mensaje enviado al Congreso estadounidense cuestiona los resultados del gobierno anterior de Gustavo Petro, pero expresa respaldo al actual presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.
El documento sostiene que Colombia se encuentra encaminada a recuperar su posición como uno de los principales aliados de Estados Unidos en materia de seguridad en el hemisferio. También plantea la posibilidad de revisar la decisión en 2027 si el país registra avances en la erradicación de cultivos de coca y el desmantelamiento de organizaciones criminales.
A pesar de mantener la descertificación, Trump concedió a Colombia una excepción, conocida como waiver, frente al congelamiento de la cooperación en seguridad y las eventuales sanciones económicas. Esta medida permite que determinados programas de colaboración continúen pese a la evaluación negativa.
La Cámara de Comercio Colombo-Americana consideró que la determinación debe analizarse en dos planos: por una parte, permanece el resultado técnico y jurídico de la descertificación; por otra, existe un contexto político distinto por el respaldo expresado hacia la nueva administración colombiana.
Los datos mencionados en el material indican que Colombia tenía 261 mil hectáreas sembradas con coca hasta diciembre de 2024, cifra considerada un récord histórico, aunque con una desaceleración en el ritmo de crecimiento observado desde 2020.
De la Espriella ha colocado el combate al narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado entre las prioridades de su gobierno. La evaluación estadounidense durante el siguiente año será determinante para establecer si Colombia puede abandonar la clasificación o si continuará señalada por Washington.



