
Hamburgo, Alemania.- A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, las investigaciones mantienen a Hamburgo como un punto clave para comprender la formación de la red de la que surgieron varios de sus protagonistas.
Aquella mañana, 19 integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones de pasajeros en Estados Unidos. Dos fueron dirigidos contra las torres gemelas del World Trade Center, uno impactó el Pentágono y el vuelo 93 de United Airlines cayó en Pensilvania después de que pasajeros y tripulantes intentaran someter a los secuestradores.
Casi 3 mil personas murieron ese día. A las víctimas iniciales se sumaron posteriormente fallecimientos y diagnósticos de cáncer relacionados con la exposición a sustancias tóxicas en la zona del World Trade Center.
La célula de Hamburgo
Tres de los cuatro terroristas que pilotaron las aeronaves secuestradas —Mohamed Atta, Marwan al-Shehhi y Ziad Jarrah— vivieron o estudiaron en Hamburgo. Uno de sus principales lugares de reunión fue un departamento ubicado en el número 54 de Marienstraße, donde también residieron Ramzi Binalshibh y Said Bahaji.
Atta, al-Shehhi, Jarrah y Binalshibh viajaron a Afganistán a finales de 1999 y entraron en contacto con la dirigencia de Al Qaeda. La organización los consideró candidatos para la operación debido a su experiencia en Occidente y conocimiento del inglés. Posteriormente, tres de ellos viajaron a Estados Unidos para recibir formación como pilotos.
Las investigaciones establecieron que Hamburgo no fue el centro de mando de los atentados. El plan operativo fue impulsado por la dirigencia de Al Qaeda, pero en la ciudad alemana se consolidó una red de radicalización y contactos entre futuros secuestradores y colaboradores.
Las investigaciones posteriores
Tras los ataques, autoridades alemanas investigaron a integrantes del entorno de Atta. Mounir Al Motassadeq fue condenado por complicidad en 246 homicidios y pertenencia a una organización terrorista. Abdelghani Mzoudi, en cambio, fue absuelto porque su participación no pudo demostrarse de forma concluyente.
Los atentados también llevaron a la OTAN a aplicar por primera vez el artículo cinco de su tratado. Alemania participó después en la intervención en Afganistán, donde mantuvo tropas hasta junio de 2021.



