WASHINGTON, D.C.— Un informe elaborado por organizaciones de derechos humanos documentó denuncias de presuntos abusos físicos y condiciones inhumanas en el centro de detención migratoria Camp East Montana, ubicado en Fort Bliss, El Paso, Texas, donde personas migrantes aseguran haber sufrido golpizas, falta de atención médica y restricciones para comunicarse con familiares y abogados.
El documento, basado en entrevistas realizadas a 71 personas detenidas, señala que 64 de ellas afirmaron haber sido víctimas de agresiones por parte del personal o haber presenciado actos de violencia contra otros migrantes. Además, los testimonios describen condiciones como baños insalubres, escasez de productos de higiene, alimentos en mal estado y largos periodos sin acceso a recreación o aire libre.
El informe también recoge denuncias sobre presuntas amenazas para que los migrantes desistieran de sus solicitudes migratorias y aceptaran ser deportados, así como posibles casos de negligencia médica y uso excesivo de la fuerza dentro de las instalaciones.
Las organizaciones responsables del reporte solicitaron el cierre del centro de detención y una investigación independiente sobre las denuncias y las muertes registradas bajo custodia. Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) no ha emitido una postura oficial sobre los señalamientos.







