
Mérida, Yucatán.– Carlos, un instructor de wakeboard de 33 años, falleció después de contraer meningoencefalitis amebiana primaria, una infección cerebral poco frecuente y de rápida evolución provocada por el microorganismo Naegleria fowleri, conocido popularmente como “ameba come cerebros”.
El hombre trabajaba en un lago artificial ubicado en Plaza La Isla, en Mérida, donde habría estado expuesto al agua mientras realizaba sus actividades laborales. De acuerdo con la información proporcionada por sus familiares, Carlos fue hospitalizado el 2 de septiembre y murió seis días después, el 8 de septiembre.
La familia afirmó en redes sociales que los estudios médicos practicados al instructor y las muestras obtenidas en el lago dieron positivo a la misma ameba. Posteriormente, el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDre) confirmó la presencia de Naegleria fowleri en el cuerpo de agua.
Autoridades mantienen cerrado el lago artificial
Las autoridades sanitarias de Yucatán ordenaron mantener cerrado el lago e iniciaron una investigación sobre las condiciones de operación, desinfección y mantenimiento del lugar. Hasta el momento, el procedimiento continúa abierto para determinar las circunstancias de la exposición y establecer si existen posibles responsabilidades.
En un mensaje difundido públicamente, los familiares señalaron que Carlos trabajaba como instructor de wakeboard en un establecimiento al que identificaron como Fornelos y que perdió la vida mientras cumplía con su trabajo. También acusaron una presunta falta de prevención y cuestionaron la actuación de la empresa responsable del sitio.
La familia sostuvo que una atención adecuada a las condiciones del agua habría podido evitar la presencia del microorganismo. Asimismo, aseguró que representantes de la empresa no se acercaron a ellos durante el periodo en que Carlos permaneció hospitalizado y cuestionó la respuesta inicial ante la investigación sanitaria.
Estos señalamientos corresponden a la versión de los familiares. Las autoridades no han informado una conclusión definitiva sobre posibles actos de negligencia. La familia indicó que analiza presentar una demanda contra la empresa responsable del lago, mientras continúan las investigaciones oficiales.
¿Cómo ocurre la infección por Naegleria fowleri?
Naegleria fowleri es una ameba microscópica que habita principalmente en cuerpos de agua dulce templada o caliente, entre ellos lagos, ríos, estanques y aguas termales. De manera excepcional, también puede encontrarse en instalaciones acuáticas con desinfección o mantenimiento insuficientes.
La infección ocurre cuando el agua que contiene la ameba entra al cuerpo por la nariz. Desde ese punto, el microorganismo puede desplazarse hacia el cerebro y destruir rápidamente el tejido cerebral. No se transmite de una persona a otra y beber agua contaminada no es considerado el mecanismo habitual de infección.
La meningoencefalitis amebiana primaria puede comenzar con dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómitos. Conforme avanza, pueden aparecer rigidez en el cuello, confusión, convulsiones, alucinaciones y pérdida del estado de conciencia.
Los síntomas pueden presentarse entre uno y 12 días después de la exposición. Una vez que comienza la enfermedad, el deterioro neurológico puede avanzar en poco tiempo. Se trata de una infección extremadamente agresiva, con una mortalidad superior al 97 por ciento, según los datos incluidos en el reporte del caso.
Familia pide que el caso evite nuevas exposiciones
México ha documentado más de 30 casos de meningoencefalitis amebiana primaria provocada por Naegleria fowleri. Una revisión internacional de 381 casos registrados entre 1937 y 2018 colocó al país en el tercer lugar por proporción de exposiciones reportadas, con 9 por ciento, detrás de Estados Unidos y Pakistán.
Tras la muerte de Carlos, sus familiares expresaron que el cierre del lago podría impedir que otras personas queden expuestas. Señalaron que, pese al dolor, esperan que el caso sirva para proteger a otras familias y evitar que una situación similar vuelva a presentarse.
El lago artificial permanece cerrado mientras avanzan las indagatorias sanitarias. La determinación sobre las condiciones del sitio y cualquier posible responsabilidad corresponderá a las autoridades encargadas de la investigación.



