Atizapán de Zaragoza, Estado de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) informó sobre la detención de Gladys “N”, alias “La Patrona”, una mujer extranjera señalada como posible operadora logística de una red dedicada al tráfico internacional de cocaína.
De acuerdo con un comunicado de la institución, la estructura criminal presuntamente enviaba la droga a Estados Unidos, Europa y Australia. La FGR no precisó la nacionalidad de la detenida ni proporcionó otros detalles sobre su identidad.
La captura se realizó en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Posteriormente, Gladys “N” fue puesta a disposición de la autoridad judicial correspondiente en Colima, donde deberá determinarse su situación jurídica.
La información oficial tampoco especificó el delito por el cual fue ejecutada la orden de aprehensión. Hasta el momento, las autoridades únicamente la identifican como probable responsable, por lo que deberá presumirse su inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria.
Droga era enviada en prendas de vestir
Según la FGR, la red investigada utilizaba un “método de impregnación química en prendas de vestir para su envío, vía paquetería aérea”. Con este procedimiento, la organización habría buscado trasladar cocaína a diferentes destinos internacionales.
La dependencia federal no detalló la cantidad de droga presuntamente enviada con este método, el periodo durante el cual habría operado la estructura ni el número de personas que podrían estar relacionadas con las actividades investigadas.
Tampoco se ofreció información sobre las rutas utilizadas, las empresas de mensajería involucradas o la manera en que las autoridades identificaron los paquetes. La Fiscalía se limitó a señalar a “La Patrona” como una posible encargada de funciones logísticas.
Realizan revisiones en Colima y Morelos
De manera paralela, la FGR reportó tres revisiones en inmuebles ubicados en Colima y Morelos, posiblemente relacionados con una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de drogas hacia Estados Unidos, Europa y Asia.
Las intervenciones fueron efectuadas por personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) en Jiutepec, Morelos, así como en la ciudad de Colima y en el municipio de Villa de Álvarez, ambos en el estado de Colima.
Durante estas acciones, los agentes aseguraron equipo de cómputo, un arma larga y documentación diversa. Sin embargo, la Fiscalía no puntualizó si los cateos tienen una relación directa con la captura de Gladys “N” o si corresponden a una investigación distinta.
La dependencia también dio a conocer la detención de Apolonio “N” en Jiutepec, Morelos, por su posible responsabilidad en el delito de uso indebido de credenciales de servidor público. No se informó si esta persona tendría algún vínculo con “La Patrona” o con la red de tráfico de cocaína mencionada.
Operativos contra el tráfico de cocaína
La FGR afirmó que estas acciones forman parte de sus trabajos para desarticular estructuras relacionadas con delitos como robo y contrabando de hidrocarburos, tráfico de armas, narcotráfico transnacional y posibles abusos cometidos desde el servicio público.
Los operativos se desarrollan mientras México refuerza su estrategia de seguridad ante las presiones de Washington para combatir el tráfico de drogas y reducir el flujo de sustancias ilícitas hacia territorio estadounidense.
En meses recientes, autoridades mexicanas han detenido a ciudadanos extranjeros presuntamente vinculados con cargamentos de cocaína, principalmente durante operaciones marítimas. En junio, cinco ciudadanos ecuatorianos fueron arrestados en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, con 137 kilogramos de cocaína.
Un mes antes, dos extranjeros fueron detenidos frente a las costas de Guerrero con 26 bultos de presunta cocaína. En abril, otros seis extranjeros fueron capturados cerca de Puerto Chiapas con aproximadamente una tonelada de la misma droga. En estos dos últimos casos, las autoridades no informaron las nacionalidades de las personas detenidas.
Las investigaciones sobre Gladys “N”, los inmuebles revisados y los objetos asegurados continúan bajo responsabilidad de las autoridades federales. Será el proceso judicial el que determine si existen elementos suficientes para establecer responsabilidades penales.



