
ESTADOS UNIDOS.- Bill Gates cuestionó la postura del presidente Donald Trump sobre los posibles daños graves derivados de la inteligencia artificial y advirtió que una parte de la sociedad todavía no dimensiona la velocidad con la que avanzan los grandes modelos de lenguaje.
Durante una entrevista con CBS Mornings, el cofundador de Microsoft se refirió a la declaración de Trump, quien recientemente calificó como un “engaño” las afirmaciones sobre los riesgos más severos de esta tecnología. Gates sostuvo que comparar la IA con innovaciones del pasado puede llevar a subestimar el alcance y la rapidez de la transformación.
“¿No es esto igual que las tecnologías del pasado?”, expresó Gates al describir la percepción de quienes consideran que las advertencias están sobredimensionadas. De acuerdo con su planteamiento, Trump mantiene una posición similar a la de muchas personas que inicialmente ven la inteligencia artificial como una herramienta comparable con avances tecnológicos anteriores.
Gates advierte sobre posibles usos destructivos
El empresario no afirmó que todos los escenarios negativos vayan a concretarse. Su argumento fue que la misma tecnología capaz de contribuir a la solución de problemas también podría emplearse de manera indebida.
Entre los riesgos mencionados por Gates se encuentran el bioterrorismo, los ciberataques y otros actos destructivos. Al mismo tiempo, destacó que la IA puede ampliar el acceso a servicios y conocimientos en regiones donde existe una disponibilidad limitada de médicos, docentes y otros especialistas.
“La IA es casi un acontecimiento evolutivo”, afirmó al explicar que los avances en modelos de lenguaje podrían modificar rápidamente tareas que hasta ahora requieren capacidades humanas. Gates también ha señalado que la transformación podría alcanzar, entre otros sectores, a los servicios legales, la atención al cliente, la medicina, el desarrollo de software y la manufactura.
Según su análisis, estos cambios podrían ocurrir durante una década, en lugar de extenderse a lo largo de varias generaciones. Aunque podrían crearse nuevos puestos de trabajo, consideró que las políticas públicas serán relevantes para determinar cómo se distribuyen los efectos económicos y laborales.
Fundación Gates destinará recursos a proyectos de IA
En paralelo con sus advertencias, la Fundación Gates anunció que destinará al menos mil millones de dólares durante dos años para ampliar el acceso a la inteligencia artificial y a soluciones basadas en esta tecnología.
De acuerdo con la distribución presentada por la organización, 40% de los recursos será destinado a educación, incluidas herramientas de tutoría y apoyo para docentes. Otro 40% irá a salud, con aplicaciones para diagnóstico, decisiones clínicas, atención materna y neonatal, así como investigación de medicamentos y vacunas.
El 20% restante se dividirá entre agricultura e infraestructura digital. La primera área contempla herramientas para pequeños productores, mientras que la segunda incluye el desarrollo de conjuntos de datos para idiomas con poca representación en los sistemas actuales.
Idiomas y acceso, otros desafíos para la inteligencia artificial
La Fundación Gates informó además que 60 organizaciones se integraron a un compromiso de cinco años para extender el acceso a herramientas de IA en idiomas y voces poco representados. La iniciativa plantea beneficiar a aproximadamente 3 mil 400 millones de personas.
La organización advierte que solo una proporción reducida de las cerca de 7 mil lenguas habladas en el mundo cuenta con recursos suficientes para desarrollar capacidades sólidas de inteligencia artificial. El desafío no consiste únicamente en traducir respuestas, pues también involucra dialectos, expresiones locales, contexto cultural y comprensión del lenguaje hablado.
Entre los participantes iniciales de la coalición figuran Anthropic, Google, Microsoft y OpenAI Foundation, además de gobiernos, universidades y organizaciones especializadas en datos e idiomas.
Gates puso como ejemplo la atención médica en comunidades con pocos profesionales. Una persona podría describir sus síntomas en su idioma mediante una aplicación y obtener orientación basada en IA. El planteamiento no propone sustituir automáticamente al personal médico, sino apoyar a trabajadores de salud y ampliar el acceso a información y servicios.
La discusión, señaló, no se limita a decidir si la inteligencia artificial será positiva o negativa. También comprende qué usos deben permitirse, cómo controlar los riesgos, quién tendrá acceso a sus beneficios y de qué manera deberán prepararse las instituciones ante una transformación acelerada.



