
México.- Gabriel Rivas Ríos, regidor de Morena en Cuernavaca, Morelos, fue asesinado a balazos el miércoles 4 de noviembre de 2026 en el poblado de Ejidos de Acapantzingo, horas después de denunciar presuntas irregularidades vinculadas con proyectos inmobiliarios en la capital del estado.
De acuerdo con los reportes disponibles, el funcionario salió del Ayuntamiento de Cuernavaca en su automóvil y se dirigía a las oficinas de la Asociación Cívica Morelense Gustavo Salgado Delgado cuando fue atacado por personas que viajaban en una motocicleta.
La Fiscalía General del Estado de Morelos informó que inició las diligencias correspondientes y aseguró que agotará las líneas de investigación necesarias para esclarecer el homicidio. En los primeros trabajos participaron agentes del Ministerio Público, elementos de la Agencia de Investigación Criminal y personal de Servicios Periciales.
La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, confirmó el fallecimiento, expresó sus condolencias e instruyó a la Mesa de Construcción de Paz y Seguridad a mantener la coordinación institucional. Organizaciones sociales, colectivos y la dirigencia nacional de Morena también exigieron identificar a los responsables y establecer el móvil.
¿Qué denunció Gabriel Rivas antes del ataque?
Una de las últimas intervenciones públicas del regidor ocurrió el mismo 4 de noviembre, cuando cuestionó un proyecto inmobiliario relacionado con la empresa Alto Verde Portenta. Rivas acudió al Tribunal de Justicia Administrativa para inconformarse con una resolución de la Cuarta Sala que, según explicó, favorecía a la compañía.
El funcionario sostuvo que la resolución ordenaba al Ayuntamiento de Cuernavaca entregar documentación necesaria para que la empresa continuara con sus proyectos. También cuestionó las facilidades que presuntamente recibía de autoridades municipales y utilizó la expresión “cártel inmobiliario” para referirse a esas supuestas relaciones.
Información periodística citada en el material original señala que uno de los proyectos contemplaba seis torres de 15 pisos en un terreno de cinco hectáreas identificado como reserva ecológica. Rivas también mencionó testimonios sobre una supuesta entrega de departamentos a funcionarios, aunque reconoció que ese señalamiento no le constaba directamente.
Estas afirmaciones corresponden a denuncias realizadas por el regidor. La información disponible no demuestra judicialmente las presuntas irregularidades ni confirma que el conflicto inmobiliario tenga relación con su asesinato.
Trayectoria política y social
Gabriel Rivas fue un activista social y político de izquierda con varias décadas de participación en Morelos. Además de ocupar una regiduría por Morena, encabezaba la Asociación Cívica Morelense Gustavo Salgado Delgado y presidía en el cabildo la Comisión de Derechos Humanos y Atención a Personas con Discapacidad.
Durante su gestión mantuvo una postura crítica frente a la administración municipal encabezada por el alcalde José Luis Urióstegui Salgado. Sus cuestionamientos incluyeron la estrategia de seguridad, la transparencia en el uso de recursos, los servicios públicos y la operación de establecimientos sin licencia.
Entre los asuntos que había señalado públicamente se encontraban:
- La operación de bares sin licencia y la falta de clausuras.
- Presuntas omisiones de autoridades municipales ante establecimientos irregulares.
- Amenazas atribuidas a grupos criminales y problemas de coordinación en seguridad.
- El incremento de la tarifa del transporte público de 10 a 13 pesos.
- Los cobros de agua potable, electricidad y predial.
Rivas también exigió durante años justicia por el asesinato del activista Gustavo Salgado Delgado, ocurrido en febrero de 2015 en el municipio de Ayala. La organización que encabezaba llevaba el nombre de ese dirigente social y era precisamente a sus oficinas adonde se dirigía cuando ocurrió la agresión.
Investigación continúa sin un móvil confirmado
Hasta el corte informativo del 5 de noviembre de 2026, las autoridades no habían comunicado detenciones, identificado públicamente a los agresores ni establecido el móvil del homicidio.
Tampoco existía confirmación oficial de que el ataque estuviera relacionado con las denuncias inmobiliarias, sus señalamientos sobre establecimientos comerciales o las amenazas que había mencionado. La Fiscalía de Morelos deberá determinar si alguno de esos antecedentes tiene relación con el crimen o si existen otras líneas de investigación.



