
São Paulo, Brasil.- Un partido de futbol Sub-20 disputado a nivel estatal en Brasil terminó con 51 expulsiones, luego de una pelea masiva entre jugadores e integrantes de los cuerpos técnicos de Mamore y Uberlandia.
Los hechos se registraron durante y después de la victoria de Mamore por 3-1 ante Uberlandia, correspondiente a las semifinales de la segunda división del campeonato estatal Sub-20 de Minas Gerais.
De acuerdo con el reporte del encuentro, el árbitro Fernando Patrick Modesto expulsó en total a 43 jugadores y ocho miembros del personal de ambos equipos. La cantidad de sancionados colocó al partido ante la posibilidad de haber alcanzado un récord mundial no deseado.
Una pelea comenzó tras el tercer gol
El acta arbitral señala que 48 personas, entre futbolistas e integrantes de los cuerpos técnicos, fueron expulsadas como consecuencia de una gresca que comenzó después del último gol del partido.
Según el documento, durante la celebración del tercer tanto de Mamore, uno de sus jugadores realizó gestos considerados provocadores hacia el banquillo del equipo local y pronunció insultos. El acta incluyó las expresiones utilizadas por el futbolista, aunque estas no fueron reproducidas en la información disponible.
La celebración derivó en un enfrentamiento generalizado, lo que llevó al árbitro a registrar las expulsiones de quienes participaron en el altercado. La cifra de 48 sancionados por esa pelea representó la mayor parte del total asentado al finalizar el encuentro.
Posteriormente, otros dos jugadores de Mamore fueron expulsados. Uno de ellos recibió la sanción por presuntamente amenazar con golpear al árbitro, mientras que el segundo fue señalado por propinarle un puñetazo a un rival después de la pelea.
Antes de esos incidentes, un futbolista de Uberlandia ya había sido expulsado por recibir una segunda tarjeta amarilla. De esta manera, las 48 expulsiones relacionadas con la gresca, las dos sanciones posteriores contra jugadores de Mamore y la roja previa para un integrante de Uberlandia elevaron el total a 51.
El antecedente registrado por Guinness
La cifra supera el antecedente reconocido por el Libro Guinness de los Récords para un partido de futbol profesional. Esa marca corresponde a un encuentro disputado en 2011 entre Atlético Claypole y Victoriano Arenas, clubes de la quinta división de Argentina.
En aquel partido se mostraron 36 tarjetas rojas, cantidad que Guinness identifica como la mayor registrada en un encuentro profesional. El caso ocurrido en Brasil alcanzó 51 expulsiones, aunque se trató de una competencia estatal de categoría Sub-20.
Por esa diferencia entre categorías, la información disponible indica que el encuentro brasileño podría aspirar al récord, pero no confirma que la marca haya sido reconocida oficialmente por Guinness. Tampoco se informó si el organismo inició algún proceso de revisión o certificación.
El resultado deportivo fue una victoria de Mamore por 3-1, pero el desarrollo de la semifinal quedó marcado por la pelea y por la cantidad extraordinaria de sanciones asentadas en el acta arbitral.
El acta documentó las sanciones
El informe elaborado por Fernando Patrick Modesto constituye el registro principal de lo sucedido en el campo. En él quedaron descritas la provocación posterior al tercer gol, la gresca entre los equipos, la amenaza contra el árbitro y la agresión denunciada entre jugadores.
La información proporcionada no detalla las posibles sanciones adicionales que podrían imponer las autoridades del campeonato de Minas Gerais a los clubes, futbolistas o integrantes de los cuerpos técnicos involucrados.
Mientras se determina si el episodio puede ser reconocido como una nueva marca, el encuentro ya destaca por una cifra inusual: 51 expulsiones en un solo partido juvenil, distribuidas entre 43 jugadores y ocho miembros del personal.



