
Nueva York, Estados Unidos.— El raro esqueleto de un Nanotyrannus, un dinosaurio considerado actualmente un pariente lejano del Tyrannosaurus rex y no un ejemplar joven de esa especie, fue vendido por 47.3 millones de dólares durante una subasta realizada en la ciudad de Nueva York, informó Sotheby’s.
El fósil, conocido como “Jodi”, fue adquirido por un comprador cuya identidad no ha sido revelada. Su precio final superó ampliamente las expectativas de la casa de subastas, que había estimado que el esqueleto podría alcanzar una cifra de entre 6 y 9 millones de dólares.
De acuerdo con Sotheby’s, la puja en vivo se extendió durante aproximadamente 12 minutos. El nuevo propietario logró imponerse a otros cinco posibles compradores que presentaron sus ofertas por internet y vía telefónica.
Uno de los fósiles de dinosaurio más caros
La venta convirtió a “Jodi” en el segundo conjunto de huesos de dinosaurio más caro vendido hasta ahora, según la información difundida por la casa de subastas. El primer lugar corresponde a “Gus”, un fósil de T-Rex que alcanzó un precio de 50.1 millones de dólares también en Sotheby’s.
El Nanotyrannus medía aproximadamente la mitad que un Tyrannosaurus rex adulto. Ambas criaturas coexistieron durante el periodo Cretácico, hace alrededor de 67 millones de años, aunque presentaban diferencias físicas importantes.
El Nanotyrannus tenía extremidades anteriores relativamente más largas, así como garras de mayor tamaño en las manos. Sus dientes también eran más delgados y tenían una forma similar a una cuchilla, en contraste con los de su pariente de mayor tamaño.
“Jodi” es uno de los tres esqueletos de este tipo cuya existencia ha sido confirmada. El ejemplar tiene una altura cercana a los 2 metros y una longitud de casi 6 metros. Además, se considera que su estructura está completa en aproximadamente un 70 por ciento.
Antes de la subasta, el esqueleto permaneció en exhibición en la sede de Sotheby’s ubicada en el alto Manhattan, donde pudo ser observado por visitantes y posibles compradores.
El hallazgo de “Jodi” en Montana
El dinosaurio recibió su apodo en honor a Jodi Pierson, la ranchera que descubrió sus restos en un terreno de su propiedad en Montana durante 2019.
Sotheby’s también reconoció el trabajo del equipo de cazadores profesionales de fósiles que participó en el descubrimiento y la excavación del ejemplar. Ese proceso fue presentado en la serie documental “Dino Hunters”, transmitida por Discovery Channel en 2020.
“Su compromiso con comprender y preservar este notable ejemplar nos ha ayudado a llegar a este momento, un testimonio del hecho de que todos podemos hacer contribuciones importantes a la ciencia”, afirmó Cassandra Hatton, jefa de ciencia e historia natural de Sotheby’s.
Venta privada genera cuestionamientos
La operación también reavivó el debate sobre la venta de fósiles relevantes a compradores privados. Algunos científicos se oponen a este tipo de transacciones al considerar que ejemplares como “Jodi” deberían permanecer en museos u otras instituciones.
El argumento es que el acceso institucional permitiría que los restos fueran estudiados por investigadores y observados por el público. Hasta el momento, no se ha informado qué destino dará el comprador anónimo al esqueleto ni si será puesto a disposición de especialistas.
Durante décadas existieron dudas entre científicos sobre la clasificación del Nanotyrannus. Una de las principales interrogantes era si se trataba de un género diferente o simplemente de un Tyrannosaurus rex juvenil.
Una investigación publicada el año pasado concluyó que el Nanotyrannus sí correspondía a un género distinto de dinosaurio. Ese antecedente incrementa la relevancia científica de “Jodi”, debido a su nivel de conservación y a que solamente se ha confirmado la existencia de tres esqueletos de este tipo.



