
MÉXICO.- El 63% de los trabajadores en México considera que el avance de la inteligencia artificial provoca un desgaste o erosión de sus competencias laborales, de acuerdo con el estudio Diseñar la organización pensante, elaborado por el IBM Institute for Business Value en colaboración con Oxford Economics.
Entre los empleados mexicanos preocupados por este fenómeno, el 80% afirma que la tecnología ya afectó directamente por lo menos una de sus capacidades dentro del entorno laboral. Además, el 61% reportó cambios en sus responsabilidades y actividades cotidianas durante el último año debido a la incorporación de sistemas de inteligencia artificial.
Los resultados reflejan una transformación de las funciones profesionales conforme las herramientas digitales asumen tareas rutinarias, cognitivas o basadas en procesos. Esta transición no solamente modifica la forma de trabajar, sino también las habilidades que las organizaciones consideran más importantes para sus operaciones.
Habilidades humanas ganan relevancia ante la automatización
De acuerdo con el análisis, tanto los trabajadores como los responsables de talento observan un desplazamiento del valor profesional hacia capacidades humanas que resultan necesarias para interpretar contextos, atender situaciones complejas y revisar el trabajo producido por sistemas automatizados.
Entre las competencias que adquieren mayor relevancia se encuentran:
- Juicio humano: permite tomar decisiones contextualizadas frente a escenarios complejos o variables.
- Pensamiento crítico: ayuda a evaluar información y resolver problemas que no siguen procedimientos estandarizados.
- Supervisión de resultados: facilita la revisión, verificación y corrección de los productos generados mediante sistemas automatizados.
Nickle LaMoreaux, vicepresidenta senior y directora de Recursos Humanos de IBM, planteó que una de las funciones centrales de los líderes de talento es rediseñar la estructura laboral para que los profesionales puedan concentrarse en las áreas donde generan un impacto mayor.
El estudio apunta así a un escenario en el que la automatización no elimina necesariamente la participación humana, pero sí obliga a redefinir responsabilidades. La supervisión, el criterio y la capacidad de tomar decisiones podrían ocupar un lugar más importante conforme la tecnología se encargue de procesos repetitivos.
Trabajadores mantienen confianza en sus empleos
A pesar de la percepción sobre el deterioro de algunas competencias, la mayoría de la fuerza laboral consultada mantiene una postura de confianza frente al futuro. El 86% considera que su puesto está seguro ante la transformación tecnológica, mientras que el 80% confía en la capacidad de sus superiores para conducir la transición operativa junto con agentes de inteligencia artificial.
Sin embargo, el análisis identifica una falta de lineamientos dentro de las organizaciones. En el ámbito global, solamente el 8% de las empresas ha definido con precisión cuáles actividades serán dirigidas por personas, cuáles recibirán asistencia de herramientas digitales y cuáles quedarán completamente a cargo de la tecnología.
Esta falta de claridad puede complicar la adaptación de los equipos, especialmente cuando las responsabilidades cambian antes de que existan reglas internas sobre el alcance y los límites de las nuevas plataformas.
Empleados piden reglas claras para utilizar IA
En México, seis de cada 10 trabajadores, equivalentes al 60%, señalan que necesitan mayor claridad de sus empleadores sobre las aplicaciones de inteligencia artificial autorizadas para realizar sus labores diarias. La petición muestra que la adopción de estas herramientas también requiere políticas internas, capacitación y criterios definidos de uso.
En contraste, solamente el 46% de las organizaciones en el mundo involucra a la dirección de Recursos Humanos en el diseño de su estrategia tecnológica. El dato plantea un reto para las áreas encargadas del personal, debido a que sus decisiones pueden influir en la forma en que empleados y sistemas automatizados compartirán tareas.
El estudio advierte que, durante los próximos cinco años, las áreas de Recursos Humanos podrían quedar limitadas a administrar el componente humano de operaciones automatizadas o asumir un papel central en el diseño de la interacción entre trabajadores y tecnología. El material disponible no precisa el tamaño de la muestra ni otros detalles metodológicos, por lo que sus porcentajes deben interpretarse dentro del alcance establecido por sus autores.



