
WASHINGTON, D.C., Estados Unidos.— El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó este lunes que Estados Unidos negoció “hace muchas semanas” con el Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez el regreso de la dirigente opositora María Corina Machado a Venezuela.
Durante una conferencia telefónica con periodistas, Rubio afirmó que las autoridades venezolanas habían garantizado que Machado podría volver al país sin inconvenientes. De acuerdo con su versión, Washington comunicó esas condiciones al equipo de la líder opositora.
“Les dijimos: ‘Miren, nuestra expectativa es que ella es venezolana. Pertenece a su país. Es el país del que procede. Se le debería permitir regresar’”, relató el funcionario estadounidense sobre las conversaciones.
Según Rubio, la respuesta recibida fue que Machado podía ingresar por un aeropuerto si así lo deseaba. El secretario de Estado sostuvo que esa información fue transmitida a los colaboradores de la dirigente, quien finalmente decidió concretar su retorno.
Rubio rechaza que Washington frenara el viaje
El funcionario también respondió a los señalamientos de que Estados Unidos habría obstaculizado el regreso de Machado, después de varios intentos realizados desde principios de septiembre por distintas rutas.
Rubio aseguró que Washington contaba desde semanas atrás con el compromiso de que la opositora no sería molestada. Agregó que, según la información disponible, Machado pudo entrar y desplazarse por Venezuela sin contratiempos.
El secretario de Estado reconoció que en una ocasión desaconsejó personalmente el viaje. Explicó que ocurrió después del doble terremoto registrado el 24 de junio, cuando la prioridad para la Casa Blanca era facilitar el ingreso de vuelos con ayuda humanitaria y suministros de emergencia.
Rubio atribuyó parte de las dificultades anteriores a terceros países que, según dijo, no querían aparecer involucrados en la operación por sus propios intereses respecto a Venezuela. No identificó a esas naciones ni detalló las rutas consideradas.
Días antes de estas declaraciones, el 9 de octubre, Rubio recibió en Washington a Dinorah Figuera, jefa de la delegación opositora designada para participar en las conversaciones con el Gobierno de Rodríguez. Tras ese encuentro, ambos evitaron precisar cuándo respaldarían el retorno de Machado o una posible fecha para elecciones generales.
Delcy Rodríguez califica el regreso como un “show”
La presidenta interina Delcy Rodríguez minimizó la movilización registrada tras la llegada de Machado y calificó como un “show” la caravana realizada por la opositora. Durante una visita al hospital militar de Caracas, sostuvo que Machado pudo haber regresado directamente por alguno de los aeropuertos venezolanos.
Rodríguez pidió que la política deje de manejarse como un espectáculo y señaló que las decisiones públicas tienen consecuencias para la población. También aseguró que en Venezuela no existe persecución política.
La llegada de Machado provocó una amplia concentración de simpatizantes y afectaciones a la circulación en Caracas durante varias horas. De acuerdo con el reporte, los cuerpos policiales no intervinieron para dispersar a quienes acompañaron a la dirigente.
La mandataria interina también habló sobre la posible participación de Machado en la mesa de diálogo impulsada por Washington. Señaló que ese proceso requiere experiencia y conocimiento, y pidió a quienes promovieron sanciones contra Venezuela mostrar arrepentimiento, rectificación y disposición para aportar al país.
Rodríguez había sostenido anteriormente que Machado tenía asuntos pendientes ante la justicia por su postura a favor de sanciones. Sin embargo, representantes de la dirigente opositora han señalado que ella estaría dispuesta a reunirse con la presidenta interina para buscar acuerdos.
El retorno de Machado modifica el escenario político venezolano y abre una nueva etapa para la relación entre la oposición, el Gobierno interino y Washington. Por ahora, Rubio sostiene que el regreso fue negociado con anticipación y que existían garantías para permitir la entrada y movilidad de la opositora.



