
Swartruggens, Sudáfrica.— El Cártel de Sinaloa estaría utilizando países del sur y oeste de África para producir metanfetamina y enviarla hacia los mercados de Australia y Nueva Zelanda, de acuerdo con investigaciones policiales citadas por la agencia AFP.
Las indagatorias se concentran en diversos laboratorios clandestinos y en la presencia de ciudadanos mexicanos presuntamente especializados en la fabricación de drogas sintéticas. Las autoridades buscan determinar el alcance de esta posible red internacional y comprobar si algunos cargamentos decomisados en territorio australiano salieron de instalaciones ubicadas en África.
Laboratorio con capacidad para producir cinco toneladas
Uno de los principales casos fue detectado en Swartruggens, una localidad de Sudáfrica donde las autoridades desmantelaron en mayo un laboratorio que presuntamente tenía capacidad para producir hasta cinco toneladas de metanfetamina al mes.
Durante ese operativo fueron detenidas 13 personas. Cinco de ellas eran mexicanas y, según la información divulgada, contaban con formación como químicos. Los investigadores sostienen que habrían llegado a Sudáfrica en marzo de 2025 utilizando visas de turistas.
El laboratorio estaba instalado cerca de carreteras principales, una ubicación que habría facilitado tanto el traslado de sustancias químicas como la posible distribución del producto terminado. En el lugar fueron encontradas instalaciones capaces de manejar grandes volúmenes de precursores y otros materiales empleados en la fabricación de drogas sintéticas.
De acuerdo con las autoridades, en el sitio era utilizado el método P2P, basado en fenil-2-propanona. Los responsables también habrían empleado productos químicos importados de China e India. En agosto, la policía localizó cinco toneladas de cartuchos, catalizadores y reactivos relacionados con este tipo de producción.
Australia investiga el origen de cargamentos
Las autoridades sudafricanas investigan si un cargamento de metanfetamina decomisado en Australia fue elaborado en el laboratorio de Swartruggens. Hasta ahora, la información disponible no confirma de manera definitiva la relación entre esa instalación y los cargamentos interceptados en territorio australiano.
La policía de Australia, por su parte, ha detectado un creciente interés de los cárteles mexicanos en el mercado ilícito de ese país. El traslado de la droga no se realizaría únicamente por vía marítima, pues también se han registrado intentos de movilizar cargamentos en vuelos comerciales.
En enero, una mujer de 32 años fue detenida en el aeropuerto de Sídney después de viajar desde Sudáfrica. En su equipaje llevaba 39 kilogramos de metanfetamina en polvo, según los datos incluidos en la investigación.
Australia y Nueva Zelanda serían destinos especialmente atractivos para estas organizaciones debido al elevado precio que alcanza la metanfetamina en ambos mercados. Esta condición podría explicar el interés de establecer centros de producción en África, aunque las autoridades todavía trabajan para documentar las rutas utilizadas y a sus operadores.
Detenciones de mexicanos en varios países africanos
Las investigaciones no se limitan a Sudáfrica. En Nigeria, cuatro mexicanos han sido detenidos durante diferentes operativos contra laboratorios de metanfetamina. En mayo, las autoridades nigerianas desmantelaron el mayor laboratorio de este tipo localizado hasta ese momento en el país y arrestaron a tres mexicanos y siete nigerianos.
En Sudáfrica, el número de mexicanos detenidos en investigaciones relacionadas con la producción de drogas sintéticas llegó a 16 desde 2024. La participación específica de cada persona deberá ser determinada por las autoridades y los procesos judiciales correspondientes.
Las indagatorias también se extendieron a Mozambique, donde dos mexicanos fueron arrestados en abril. Posteriormente fueron localizados productos químicos utilizados para fabricar metanfetamina, aunque todavía se investiga la posible conexión de ese caso con otros laboratorios detectados en el continente.
Las autoridades han advertido que la instalación de centros de producción y el tránsito de drogas sintéticas también podrían incrementar el consumo local en los países africanos involucrados. Las investigaciones continúan para establecer la dimensión de la red, identificar sus rutas y determinar si la metanfetamina decomisada en Australia fue fabricada en África.



