
Grand Rapids, Michigan.— Mario David Coronado Juárez, identificado como ciudadano mexicano en el reporte del caso, murió después de que el vehículo que conducía chocó contra un árbol y se incendió durante una persecución iniciada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
El accidente ocurrió alrededor de las 7:10 de la mañana del domingo referido en el informe, cerca de la intersección de Century Avenue SW y McKendrick Street SW, en Grand Rapids. Coronado Juárez era el único ocupante del automóvil y fue declarado muerto en el lugar.
De acuerdo con la información difundida por el Departamento de Policía de Grand Rapids (GRPD), la persecución habría sido iniciada por agentes federales de ICE. La corporación local indicó que sus elementos no participaron previamente en el operativo ni tenían conocimiento de este antes del accidente.
Ante las circunstancias y la intervención de una agencia federal, el jefe del GRPD solicitó que la Policía Estatal de Michigan (MSP) se encargara de revisar el caso. La investigación deberá establecer la cronología de los hechos y determinar las condiciones en las que comenzó y se desarrolló la persecución.
Congresista pide respuestas a ICE
La representante demócrata de Michigan, Hillary Scholten, envió una carta a David Venturella, señalado como director interino de ICE, para exigir una investigación transparente y respuestas sobre la actuación de los agentes involucrados.
“Ninguna parada de tránsito debería terminar en una muerte. Algo salió mal, y necesitamos saber qué y cómo”, expresó Scholten en el comunicado citado por el reporte.
La legisladora solicitó confirmar formalmente si ICE u otra agencia federal participó en la persecución. Aunque la Policía de Grand Rapids atribuyó el inicio del seguimiento a agentes migratorios, Scholten pidió una respuesta directa de las autoridades federales para precisar responsabilidades.
Entre sus cuestionamientos, la congresista pidió conocer la razón por la que se intentó detener a Coronado Juárez y si existía alguna orden previa en su contra. También solicitó información sobre la naturaleza de la persecución, el número de agentes y vehículos participantes, así como si las unidades estaban debidamente identificadas o circulaban de incógnito.
Scholten exigió además que se conserven todas las grabaciones captadas por cámaras corporales y cámaras de tablero. Su petición incluye la preservación de reportes, comunicaciones y cualquier otro registro oficial relacionado con el operativo y el accidente.
La representante estableció el 27 de septiembre como plazo para recibir una respuesta escrita, aunque el material disponible no precisa el año correspondiente. También solicitó una sesión informativa para la delegación de Michigan en el Congreso estadounidense.
Investigación deberá reconstruir la persecución
Entre los puntos que permanecen bajo revisión se encuentran el motivo del intento de detención, el momento exacto en que comenzó la persecución y las decisiones tomadas por los agentes antes del choque. Tampoco se detalló en la información disponible cuánto tiempo duró el seguimiento o qué distancia recorrieron los vehículos.
El reporte original ubica el caso dentro de otros fallecimientos registrados en el contexto de operativos migratorios. Según esa información, hasta el 15 de julio se habían contabilizado 10 muertes durante un periodo de 16 meses, entre ellas la de un hombre de 28 años que falleció en Florida mientras intentaba escapar de agentes federales.
Esas cifras deberán entenderse dentro del periodo citado por el reporte, debido a que no se proporciona información adicional para establecer si corresponden a una estadística oficial consolidada de ICE.
Scholten sostuvo que las fuerzas federales tienen la responsabilidad de contribuir a la seguridad de las comunidades y advirtió que incidentes de esta naturaleza generan dudas sobre la legitimidad de sus procedimientos.
“Seguiré monitoreando esta situación de cerca y me mantendré en contacto con las autoridades federales y locales hasta que nuestra comunidad obtenga las respuestas que merece”, concluyó la congresista.
La investigación de la Policía Estatal de Michigan será determinante para precisar cómo ocurrió la persecución, qué agencias intervinieron y si la actuación de los agentes se ajustó a los protocolos aplicables. Hasta ahora, el material disponible no incluye una conclusión oficial sobre responsabilidades.



