
México.— El exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, entregó toda la información que tenía sobre el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, aseguró el periodista de investigación Víctor Hugo Arteaga durante una entrevista en Aristegui en Vivo.
De acuerdo con Arteaga, el general retirado dejó el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn el 11 de agosto, pero eso no significa que haya recuperado su libertad. Afirmó que continúa bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos mientras avanza su proceso judicial.
Entrega voluntaria y documentos judiciales
El periodista señaló que revisó registros públicos de un tribunal estadounidense. Según esos documentos, Mérida Sánchez se entregó voluntariamente el 11 de mayo en Tucson, Arizona, después de cruzar desde Nogales, y posteriormente fue presentado ante un juez.
Entre los registros mencionó una orden de arresto, el acta de la comparecencia inicial y los procedimientos para trasladarlo al Distrito Sur de Nueva York. Arteaga también sostuvo que el exfuncionario se presentó sin abogados y renunció a una audiencia para establecer su identidad.
Arteaga relacionó el cambio de reclusión a supervisión con una posible cooperación. Aseguró que Mérida entregó una memoria USB a los US Marshals y que la información proporcionada habría sido revisada por autoridades estadounidenses.
Proceso permanece abierto
El periodista indicó que una audiencia fue pospuesta indefinidamente después de una reunión judicial solicitada el 3 de agosto. Posteriormente, el general dejó de aparecer en el sistema penitenciario federal.
También afirmó que existen testigos y una fuerza de tarea estadounidense que reúne información relacionada con Rocha Moya. Además, cuestionó que México no haya ejecutado una supuesta solicitud de detención con fines de extradición.
Las afirmaciones sobre la cooperación de Mérida Sánchez y el proceso contra Rocha Moya corresponden a la investigación presentada por Arteaga. En el material consultado no se incluye una confirmación pública de autoridades de México o Estados Unidos ni una postura de los involucrados.



