
México.- Entre conductores circulan recomendaciones sobre el cuidado de los automóviles que suelen transmitirse como reglas universales. Sin embargo, algunas provienen de prácticas utilizadas en vehículos antiguos, mientras que otras dependen del modelo, el tipo de motor y las indicaciones del fabricante.
Conocer la realidad detrás de estos consejos puede evitar gastos innecesarios y prácticas capaces de afectar el funcionamiento del vehículo. Estas son siete creencias comunes y lo que señalan organismos especializados y manuales automotrices.
1. “Hay que calentar el carro durante varios minutos”
Los vehículos modernos no necesitan permanecer encendidos durante varios minutos antes de comenzar el recorrido. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos señala que el ralentí innecesario consume combustible y puede contribuir al desgaste del motor.
Esto tampoco significa que deba acelerarse bruscamente después del arranque. La recomendación general es comenzar a conducir de manera moderada para que los componentes alcancen progresivamente su temperatura de funcionamiento.
2. “El aceite debe cambiarse cada 5 mil kilómetros”
No existe un intervalo universal para todos los automóviles. La frecuencia depende del modelo, el lubricante utilizado y las condiciones de conducción. La organización AAA recomienda consultar el manual del propietario y respetar el programa establecido por el fabricante.
Algunos vehículos modernos pueden recorrer distancias mayores entre servicios. Cambiar el aceite antes de tiempo tampoco garantiza un beneficio adicional si el producto todavía se encuentra dentro del periodo indicado.
3. “La gasolina premium siempre mejora el desempeño”
Una gasolina de mayor octanaje no necesariamente aumenta la potencia ni reduce el consumo. De acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos, los vehículos diseñados para combustible regular suelen obtener poco o ningún beneficio al utilizar premium.
En cambio, si el fabricante exige gasolina de mayor octanaje, debe respetarse esa especificación. El octanaje mide la resistencia del combustible a la detonación dentro del motor, no su calidad general.
4. “Antes de poner Parking hay que pasar por Neutral”
Pasar por Neutral no es obligatorio en todos los vehículos automáticos. La secuencia puede variar según el modelo, aunque el freno de estacionamiento sí ayuda a evitar que el peso del automóvil quede apoyado principalmente sobre el mecanismo de bloqueo de la transmisión.
Manuales de Toyota, por ejemplo, indican detener completamente el vehículo, aplicar el freno de estacionamiento y después seleccionar P. En algunos modelos modernos, el freno se activa automáticamente. En pendientes pueden existir instrucciones adicionales, por lo que debe revisarse el manual.
5. “Si el aceite se ve limpio, todavía sirve”
El color no permite determinar por sí solo si el aceite conserva sus propiedades. Aunque una inspección visual puede ayudar a detectar anomalías, no reemplaza el calendario de mantenimiento. AAA aconseja realizar el cambio conforme al intervalo indicado para cada automóvil.
6. “Si no hay testigos encendidos, el carro está bien”
Las luces del tablero son advertencias, pero no sustituyen el mantenimiento preventivo. El automóvil puede requerir revisión de frenos, neumáticos, líquidos o aceite sin mostrar una alerta.
Consumer Reports explica que, en términos generales, las luces rojas requieren atención inmediata, mientras que las amarillas o ámbar advierten sobre situaciones que deben revisarse. El significado exacto de cada símbolo depende del modelo.
7. “El refrigerante puede sustituirse con agua”
El sistema de enfriamiento no está diseñado para trabajar únicamente con agua en condiciones normales. El refrigerante controla la temperatura y protege contra congelación y corrosión. Toyota advierte que usar solamente agua puede favorecer problemas porque esta puede hervir o congelarse.
Tampoco todos los automóviles utilizan el mismo producto o mezcla. Ante una pérdida, no debe suponerse que cualquier líquido funciona como sustituto permanente.
El manual es la principal referencia
Algunos consejos no son completamente falsos, pero pueden corresponder a tecnologías anteriores o a modelos específicos. El manual del propietario sigue siendo la referencia para conocer el aceite, combustible y refrigerante adecuados, así como los intervalos de servicio y la forma correcta de estacionar.
Antes de adoptar una práctica repetida entre conductores, conviene comparar esa recomendación con las especificaciones del fabricante. Esta revisión puede prevenir daños, reducir gastos y conservar el automóvil en mejores condiciones.



