Washington, D.C., Estados Unidos. El Gobierno del presidente Donald Trump reforzó su política migratoria con una nueva directriz que permite a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detener a migrantes indocumentados en aeropuertos de Estados Unidos, incluso cuando realizan viajes dentro del país.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la medida elimina la política que durante años permitió a personas sin estatus migratorio regular desplazarse en vuelos nacionales. Ahora, la administración sostiene que solo podrán abordar aeronaves para salir voluntariamente del país mediante procesos de “autodeportación”.
Medios estadounidenses reportan que agentes migratorios vestidos de civil han realizado detenciones en al menos 15 aeropuertos, interceptando a viajeros durante el registro o mientras esperaban abordar sus vuelos. Entre los casos documentados se encuentran personas con solicitudes de asilo, visas vencidas o trámites migratorios aún sin resolver.
Especialistas en migración señalan que los aeropuertos se han convertido en un nuevo punto estratégico para los operativos, debido a que las autoridades pueden identificar con facilidad la identidad y ubicación de los pasajeros mediante la información proporcionada al comprar un boleto de avión.
La medida forma parte de la estrategia del Gobierno de Trump para aumentar las detenciones migratorias y reforzar las acciones de deportación en todo el territorio estadounidense.



