Houston, Texas.- La empresa estadounidense Ikon Midstream, con sede en Houston, se encuentra bajo investigación por autoridades de México y Estados Unidos debido a su presunta participación en una red de contrabando de combustible vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las indagatorias apuntan a un esquema que habría permitido importar diésel y gasolina de manera ilegal mediante declaraciones aduaneras falsas para evadir impuestos.
Allanamiento en Houston y expedientes en México
El caso cobró relevancia tras un operativo realizado por agentes de Homeland Security Investigations (HSI) en las oficinas de Ikon Midstream en Houston. De acuerdo con documentos y fuentes citadas en la investigación, la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene expedientes en los que la compañía es señalada como una pieza clave dentro de una presunta red de contrabando. El mecanismo investigado consistía en importar combustible desde Estados Unidos y Canadá, declarándolo como lubricante para evitar el pago de impuestos en México.
El entramado criminal: buques, empresas fantasma y combustible
Las pesquisas señalan que los cargamentos llegaban a puertos mexicanos como Ensenada y Guaymas, donde eran transportados por empresas presuntamente relacionadas con la estructura logística del CJNG. Entre las firmas investigadas destacan Intanza y Azteca Cone, señaladas como posibles empresas fachada utilizadas para recibir el combustible y ocultar su origen. Autoridades estiman que solo uno de los cargamentos habría permitido evadir alrededor de 7 millones de dólares en impuestos.
La respuesta de Ikon Midstream y las consecuencias del caso
El director ejecutivo de Ikon Midstream, Rhett Kenagy, rechazó las acusaciones y aseguró que la empresa no ha brindado apoyo al CJNG. Sin embargo, la investigación también documenta inconsistencias en declaraciones de exportación y vínculos comerciales bajo revisión. El caso ya provocó que empresas como Torm y Exxon Mobil rompieran relaciones comerciales con la compañía, mientras que en México se reporta la detención de al menos 16 personas relacionadas con la presunta red de contrabando. Autoridades estadounidenses han señalado que el tráfico ilegal de combustible representa una de las principales fuentes de ingresos para los cárteles mexicanos, solo detrás del narcotráfico.

