México.- En el municipio de Ixtlahuaca, un vendedor ambulante de aguas frescas protagonizó un hecho que generó amplia discusión en redes sociales, luego de que decidiera tirar toda su mercancía antes de que autoridades municipales pudieran confiscarla durante un operativo de reordenamiento del comercio informal.
El incidente ocurrió en la zona centro, donde personal del ayuntamiento realizaba recorridos para supervisar la instalación de puestos y verificar permisos. De acuerdo con testigos, el comerciante se encontraba ofreciendo sus productos cuando inició la inspección, por lo que, ante el riesgo de perderlos, optó por vaciarlos en la vía pública.
La escena fue captada por el fotógrafo Álvaro Herrera y rápidamente se viralizó. Este tipo de operativos forman parte de las acciones implementadas en el Estado de México para regular el comercio en espacios públicos, especialmente en zonas de alta afluencia. Durante estas intervenciones, las autoridades revisan permisos y condiciones en las que operan los vendedores ambulantes.
No obstante, el caso reavivó críticas por parte de comerciantes locales, quienes han denunciado presuntos abusos de autoridad y malos tratos durante estos procedimientos. Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido una postura oficial sobre lo ocurrido, mientras que en redes sociales persiste el debate entre la necesidad de mantener el orden urbano y la situación de quienes dependen del comercio informal para subsistir.

