CIUDAD JUÁREZ, MÉXICO. — Un intenso operativo binacional de carácter ministerial y militar sorprendió a los habitantes del fraccionamiento Raúl García, donde personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua y efectivos del Ejército Mexicano sitiaron una propiedad con el objetivo de cumplimentar una orden de cateo y realizar labores urgentes de búsqueda forense.
La intervención de las fuerzas del orden público se concentró de manera específica en una vivienda de fachada residencial delimitada por una barda perimetral de bloques grises, situada justo en la intersección de la avenida Del Charro y la calle 18 de Marzo. De acuerdo con las primeras versiones institucionales, el despliegue responde a una línea de investigación estratégica coordinada por los agentes adscritos a la Unidad Especializada en Investigación de Personas Desaparecidas o Ausentes.
Los agentes de investigación criminal y los peritos en criminalística de campo ingresaron al inmueble portando un arsenal de herramientas operativas que incluyó picos, palas y equipo especializado de georradar. Estas tecnologías de punta permiten a los especialistas detectar anomalías o remociones de tierra bajo el subsuelo y las estructuras de concreto sin necesidad de demoler de forma inmediata, focalizando los puntos exactos donde se sospecha que podrían encontrarse fosas clandestinas o restos humanos inhumados de manera ilegal.
A raíz de la magnitud del dispositivo de seguridad y para preservar la escena de los hechos, elementos castrenses y policías estatales colocaron un estricto cordón perimetral que obligó al cierre parcial e inmediato de la circulación vial sobre la avenida Del Charro. El bloqueo táctico generó un severo congestionamiento vehicular y desvíos viales hacia calles aledañas, mientras los peritos forenses continuaban con el procesamiento minucioso del patio y el interior de la residencia. Las autoridades civiles han mantenido los hallazgos preliminares bajo estricta reserva para salvaguardar el debido proceso.







