Washington, D.C. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió una reducción inmediata en el precio de la gasolina y afirmó que el combustible debería venderse cerca de 2.50 dólares por galón, al considerar que la baja en el precio internacional del petróleo ya debería reflejarse en las estaciones de servicio. A través de su red social Truth Social, advirtió que no permitirá abusos en los precios y señaló que podrían existir consecuencias para quienes no ajusten sus tarifas.
Trump sostuvo que, con el barril de petróleo cotizando alrededor de los 68 dólares, las gasolineras deben trasladar ese beneficio a los consumidores. Además, criticó los altos impuestos estatales sobre los combustibles, especialmente en California, al considerar que elevan innecesariamente el costo final para los automovilistas.
De acuerdo con la AAA, el precio promedio nacional de la gasolina ha comenzado a descender en las últimas semanas, pasando de 3.86 a 3.85 dólares por galón, con la expectativa de llegar a 3.75 dólares durante el fin de semana del 4 de julio. La disminución se atribuye a la reducción de las tensiones en Medio Oriente y a la normalización del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
El mandatario también informó que ordenó al Departamento de Justicia investigar posibles prácticas de abuso en los precios por parte de las compañías petroleras, al considerar que no han reflejado la caída del costo del crudo. Aunque el Gobierno destacó diferencias en los precios del combustible entre distintos estados, especialistas señalan que estos también dependen de factores fiscales, logísticos y de mercado.


