Caracas, Venezuela. El norte del país caribeño experimenta una situación de emergencia nacional tras ser sacudido de manera consecutiva por dos poderosos sismos de magnitudes 7.2 y 7.5, un fenómeno catalogado por expertos sismológicos como un “doblete sísmico” que ha provocado una devastación sin precedentes en múltiples regiones.
Los hechos se registraron con apenas 39 segundos de diferencia, teniendo su epicentro en la región de Yaracuy. Debido a la escasa profundidad de los movimientos telúricos, la liberación de energía impactó de manera sumamente violenta en la superficie, provocando el colapso estructural completo de decenas de edificios residenciales y comerciales en la capital y en el estado costero de La Guaira.
Ante la gravedad de la catástrofe, se reporta una cifra preliminar que asciende a cientos de personas m.ertas y miles de ciudadanos heridos, mientras las autoridades temen que el número de víctimas fatales continúe en aumento debido al alto volumen de pobladores que se encuentran bajo la condición de desaparecidos entre las estructuras derruidas.

