Apple retiró de su App Store varias aplicaciones desarrolladas por VK, una empresa tecnológica rusa controlada por el Estado, lo que provocó que el Kremlin exigiera una explicación formal a la compañía estadounidense. La medida afecta a millones de usuarios en Rusia que utilizan estos servicios para redes sociales, mensajería, video, correo electrónico y plataformas educativas.
VK aseguró que las aplicaciones fueron eliminadas “sin previo aviso ni explicación” y afirmó que la empresa no está sujeta a sanciones de Estados Unidos. Por su parte, Apple respondió que la decisión se tomó para cumplir con las sanciones y la legislación vigente en los países donde opera, aunque no precisó qué disposiciones motivaron el retiro de las aplicaciones.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, informó que las autoridades rusas solicitarán explicaciones a Apple y advirtió que, de no recibir una respuesta satisfactoria, el gobierno podría reconsiderar la continuidad de su cooperación con la empresa. El caso ha escalado del ámbito tecnológico al político y podría impactar la relación entre Rusia y la compañía estadounidense.


