Biddeford, Maine. Nuevos detalles sobre el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) involucrado en la muerte del migrante colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero han generado cuestionamientos sobre su incorporación a la corporación. Una investigación periodística señala que David Brouillette, exmilitar estadounidense, enfrentó durante años denuncias por presunta violencia familiar y antecedentes relacionados con problemas de salud mental, según testimonios de familiares y documentos judiciales.
De acuerdo con el reportaje, la exesposa del agente afirmó que Brouillette le confesó haber disparado contra el joven colombiano y posteriormente le pidió que hablara públicamente de él como una “buena persona” y evitara mencionar los presuntos abusos ocurridos durante su relación. La hija del agente también declaró que su padre le aseguró que el disparo fue en defensa propia.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó previamente que el conductor del vehículo intentó huir y que el agente abrió fuego por considerar que existía un riesgo para la seguridad pública. Por su parte, el ICE evitó confirmar oficialmente la identidad del elemento involucrado, aunque aseguró que cuenta con casi una década de experiencia en cuerpos federales y recibió la capacitación correspondiente sobre el uso de la fuerza.
La investigación también documenta que las exparejas del agente presentaron solicitudes de órdenes de restricción por presuntos episodios de violencia física, verbal y acoso, además de señalar antecedentes de trastorno por estrés postraumático, depresión y otros problemas de salud mental mencionados por familiares. No obstante, hasta el momento no se han dado a conocer cargos penales en su contra relacionados con esos señalamientos.
El caso continúa bajo investigación y las autoridades federales no han emitido una conclusión definitiva sobre la legalidad del uso de la fuerza durante el operativo en el que perdió la vida el migrante colombiano.







