Ciudad Juarez.- Legisladores de los Estados Unidos han emitido una postura contundente bajo la premisa de que “se acabaron los días de impunidad”, tras la acusación del gobierno de Donald Trump contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Esta acción legal es vista por los republicanos como el inicio de una ofensiva contra la corrupción política vinculada al nar.cotráfico. Se investigan presuntos nexos entre diez funcionarios y la facción de “Los Chapitos” del cártel de la zona.
Entre los nombres que figuran en la lista entregada por el Departamento de Justicia para fines de extradi.ción, se encuentran figuras de alto perfil como el propio gobernador Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázares, y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil. También se incluyen exsecretarios de administración, fiscales adjuntos y diversos exjefes de la policía de investigación y seguridad pública, señalados por su posible involucramiento en actividades delictivas.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México confirmó la recepción de las solicitudes, pero indicó que los documentos enviados desde Washington no contienen actualmente elementos que prueben la responsabilidad de los señalados. Mientras la Fiscalía General de la República inicia la revisión de los expedientes, el gobernador Rubén Rocha Moya declaró que continuará con su agenda habitual, asegurando que “no va a pasar nada” respecto a estas acusaciones internacionales.
El título del video, “Postura sobre gobernador de Sinaloa”, es correcto. Aunque es un título general, refleja fielmente el núcleo de la noticia, que gira en torno a las reacciones políticas y legales tanto en México como en Estados Unidos sobre la situación del mandatario estatal y su equipo de trabajo.

