Ciudad Juárez, Chihuahua.- La gobernadora del estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR) en la capital del país, tras haber sido notificada mediante un citatorio oficial emitido por la institución ministerial federal.
La mandataria estatal arribó a las instalaciones de la dependencia acompañada por su representante legal, el abogado Roberto Gil Alzuarth, así como por el presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, quienes manifestaron su respaldo ante la situación legal que enfrenta la funcionaria de la entidad chihuahuense.
Durante su intervención ante los medios de comunicación presentes en el lugar, Campos Galván calificó la acción como un uso político de las instituciones federales por parte del régimen en turno. En sus declaraciones, la gobernadora afirmó presentarse a dar la cara con dignidad, sosteniendo que su administración ha colaborado de manera permanente y sin reservas con las investigaciones de la fiscalía.
La funcionaria estatal denunció públicamente que el procedimiento se formalizó bajo la simulación de una comparecencia en calidad de testigo; sin embargo, acusó que la finalidad de las autoridades es la fabricación de un caso penal para modificar su condición jurídica a la de inculpada. Asimismo, señaló que este acto representa un atropello a la protección constitucional y al fuero que le confiere su cargo.
Finalmente, la mandataria criticó lo que denominó un doble rasero en la procuración de justicia del gobierno federal, argumentando que se emprende una persecución directa en su contra mientras se otorga aparente impunidad a funcionarios de otras entidades federativas, como el estado de Sinaloa, que han sido señalados por autoridades extranjeras. Por su parte, en Ciudad Juárez, Chihuahua, también se reportaron disputas e inconformidades derivadas de las declaraciones vinculadas al ex.fiscal general César Jáuregui respecto al mismo contexto judicial.
