Ciudad Juárez, Chihuahua.- El director de la Administración de Control de Drogas (DEA), Terrance Collins, declaró ante el Senado de los Estados Unidos que existe evidencia contundente sobre la involucración de altos funcionarios del gobierno mexicano con organizaciones del narcotráfico durante varios años. Esta afirmación se produjo durante una comparecencia en la que el senador republicano John Kennedy cuestionó la posible complicidad de las autoridades mexicanas en el tráfico transnacional de estupefacientes. El jefe de la agencia antidrogas subrayó que esta problemática no es reciente, sino que ha persistido de manera sistemática en la estructura gubernamental de México.
En este contexto, Collins advirtió que la actual administración del presidente Donald Trump mantiene una estrategia significativamente más agresiva contra los cárteles de la droga y, de manera particular, contra los servidores públicos que mantienen vínculos con estas agrupaciones delictivas. La postura del gobierno estadounidense sugiere una intensificación en las acciones de inteligencia y persecución legal para identificar y sancionar a los actores políticos involucrados en redes criminales. El director de la DEA sentenció que las investigaciones y revelaciones actuales son solo el inicio de un proceso más amplio de rendición de cuentas.
La declaración de Collins pone nuevamente bajo escrutinio internacional la integridad de las instituciones mexicanas y la efectividad de sus mecanismos de control interno. Las advertencias sobre nuevas acusaciones y nombres de funcionarios ligados a la delincuencia organizada plantean un escenario de presión diplomática y judicial para el gobierno de México. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha comenzado a abordar estos señalamientos, en un momento en que la relación bilateral en materia de seguridad enfrenta retos críticos derivados de las políticas de la administración estadounidense.
