Ciudad Juárez, Chihuahua.- El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha enviado una clara advertencia a la clase política mexicana, señalando que las investigaciones por nexos con el crimen organizado continúan y podrían derivar en nuevos cargos federales. Todd Blanche, procurador general interino de los Estados Unidos, destacó que la reciente captura y extradición de líderes de alto perfil de los cárteles del narcotráfico ha abierto una ventana de cooperación que está proporcionando información clave sobre la red de protección política de la que gozaban estas organizaciones criminales.
Blanche enfatizó que una de las consecuencias directas de haber llevado a los cabecillas del narco ante la justicia estadounidense es su creciente disposición a colaborar con las autoridades a cambio de beneficios procesales. “Algunos van a querer cooperar y esto puede llevar a cargos adicionales. Ya habíamos procesado a funcionarios del gobierno de México y así podría que esto continúe”, señaló el procurador interino, dejando entrever que las próximas acciones legales se enfocarán en desmantelar las estructuras de apoyo institucional que permiten la operación de los cárteles.
Esta postura refuerza la estrategia de presión bilateral que Estados Unidos mantiene sobre el gobierno de México en materia de seguridad y combate al tráfico de sustancias ilícitas. Las declaraciones de los altos mandos del Departamento de Justicia sugieren que la lista de exfuncionarios y políticos mexicanos bajo la mira de las autoridades estadounidenses podría incrementarse significativamente en los próximos meses, conforme avancen los procesos de cooperación con los antiguos líderes criminales que hoy se encuentran en custodia federal.

