Ciudad Juárez, Chihuahua.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un enérgico pronunciamiento dirigido al gobierno del estado de Chihuahua, en el cual exigió el pleno respeto a la libertad de expresión y al derecho a la protesta social. La mandataria federal enfatizó que resulta contradictorio que administraciones que utilizan la libertad como bandera política implementen acciones orientadas a coartar las movilizaciones ciudadanas. En ese sentido, hizo un llamado generalizado a los mandatarios estatales para asegurar que cualquier manifestación, siempre que se desarrolle de manera pacífica, cuente con las garantías necesarias para su realización sin interferencias institucionales.
El posicionamiento del Ejecutivo Federal surge tras los incidentes reportados durante una reciente marcha de militantes y simpatizantes de Morena en territorio chihuahuense, donde los participantes exigían un juicio político en contra de la gobernadora María Eugenia Campos Galván. Sheinbaum Pardo recordó los presuntos bloqueos y afectaciones a la infraestructura vial que supuestamente se ejecutaron con el fin de entorpecer el libre tránsito del contingente. Al contrastar dicha situación con la dinámica de la Ciudad de México, la presidenta subrayó que en la capital del país se da apertura a múltiples expresiones sociales sin recurrir a mecanismos de boicot.
Este exhorto se inscribe en un contexto de crecientes tensiones políticas y disputas de carácter institucional entre la Federación y el gobierno del estado de Chihuahua. La postura oficial busca sentar un precedente respecto al trato institucional que deben recibir los movimientos de oposición y las protestas públicas en las distintas entidades federativas. Las reacciones a estas declaraciones han comenzado a eco en diversas esferas gubernamentales, incluyendo la alcaldía de Ciudad Juárez, en una coyuntura donde el debate sobre los límites del ejercicio político y los derechos civiles permanece en el centro de la agenda nacional.
