El Pentágono autoriza probar armamento de disuasión térmica en la frontera con México – El Canal de las Noticias Digital
EE.UU.Estados Unidos

El Pentágono autoriza probar armamento de disuasión térmica en la frontera con México

El Sistema de Denegación Activa utiliza ondas electromagnéticas para provocar una intensa sensación de ardor; la autorización contempla un préstamo temporal al DHS, pero no implica que ya esté desplegado contra migrantes.

ESTADOS UNIDOS.- El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) a probar un arma militar de rayos de calor, con el objetivo de evaluar su posible utilización en operaciones en la frontera con México.

El dispositivo es conocido como Sistema de Denegación Activa (ADS) y utiliza energía electromagnética para generar una intensa sensación de ardor sobre la piel. Su propósito es provocar que las personas se alejen inmediatamente del área alcanzada por el haz, sin necesidad de utilizar proyectiles.

La autorización quedó asentada en un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth. El documento contempla que el sistema sea prestado temporalmente al DHS durante siete meses, a partir de septiembre de 2026, para realizar pruebas y desarrollar tácticas relacionadas con posibles operaciones fronterizas.

Sin embargo, la medida no significa que el arma ya se encuentre desplegada o que esté siendo utilizada contra migrantes. Hasta el momento tampoco se ha confirmado en qué lugares se efectuarán las pruebas ni cuáles serán las condiciones específicas de las evaluaciones.

¿Cómo funciona el Sistema de Denegación Activa?

A diferencia de las armas de fuego, el ADS no lanza proyectiles ni emplea un láser visible. El sistema emite ondas electromagnéticas milimétricas de alta frecuencia, capaces de calentar las capas superficiales de la piel de las personas que se encuentren dentro de su alcance.

De acuerdo con información técnica del Departamento de Defensa estadounidense, la energía penetra aproximadamente 0.4 milímetros en la piel. Esa exposición produce una sensación de calor que puede volverse insoportable y desencadena una reacción instintiva para abandonar rápidamente el área.

El efecto ha sido comparado con abrir un horno caliente y recibir directamente una ráfaga de calor. Autoridades militares han indicado que una sensación de hormigueo puede permanecer entre 10 y 15 minutos, aunque la intensidad y sus posibles consecuencias dependen del tiempo de exposición y de las condiciones de uso.

¿Qué riesgos representa para el cuerpo?

Aunque el ADS es clasificado como un sistema no letal, esa denominación no significa que esté completamente libre de riesgos. Una exposición prolongada o dirigida hacia partes sensibles del cuerpo podría ocasionar lesiones, especialmente si el dispositivo no es operado bajo protocolos estrictos.

También existen riesgos indirectos. El impulso de escapar del haz podría provocar caídas, golpes o accidentes si una persona se encuentra cerca de una carretera, un río o una zona con terreno irregular. Estas circunstancias adquieren especial relevancia en algunos puntos de la frontera entre México y Estados Unidos.

La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO) ha advertido que los efectos a largo plazo de diferentes armas de energía dirigida no están completamente claros. El Gobierno estadounidense ha investigado este tipo de tecnología, pero continúan las inquietudes sobre su comportamiento en situaciones reales y fuera de ambientes controlados.

Preocupa un eventual uso contra migrantes

Una de las principales preocupaciones es lo que podría suceder mientras una persona intenta escapar de la sensación de calor. Funcionarios y exfuncionarios fronterizos han señalado que utilizar esta tecnología cerca del río Bravo o en otros puntos de cruce podría incrementar el riesgo de ahogamientos, caídas y lesiones que requieran operaciones de rescate.

El Sistema de Denegación Activa ya había sido considerado anteriormente como una herramienta para controlar multitudes en la frontera, aunque no llegó a implementarse con ese objetivo. Ahora corresponderá al DHS evaluar su eficacia y trabajar en protocolos para un eventual uso.

Por ahora, la autorización se limita a un préstamo temporal y a la realización de pruebas. Cualquier posible despliegue dependerá de las evaluaciones, los protocolos de seguridad y las decisiones posteriores de las autoridades estadounidenses.

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